En su discurso ante la Bolsa de Comercio de Rosario, el Presidente afirmó que el nivel de mora es producto de contratos entre privados y descartó cualquier plan de asistencia oficial. Sostuvo que los bancos ya refinancian pasivos al 20% a tres años y remarcó que el foco estatal debe ser la educación financiera.

Durante su participación en el 142° aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario, el presidente Javier Milei abordó de lleno el debate económico y político en torno a los niveles de morosidad crediticia que enfrentan familias y empresas. El jefe de Estado desestimó las acusaciones que vinculan el atraso en los pagos con las medidas de su administración y ratificó de forma categórica que no habrá auxilio financiero del Estado.
El mandatario fundamentó que las operaciones crediticias representan acuerdos libres entre partes privadas, advirtiendo que transferir el costo de esos incumplimientos al conjunto de los contribuyentes constituiría un acto injusto e inmoral que distorsionaría nuevamente el funcionamiento del sistema financiero.
Los argumentos centrales del Presidente frente a la mora y el crédito
- Contratos entre privados: El mandatario remarcó que los tomadores de crédito pactaron voluntariamente montos y tasas con las entidades, descartando cualquier intervención pública para saldar deudas particulares.
- Origen de los atrasos: Según su análisis, los actuales niveles de mora corresponden a préstamos tomados durante 2024 y al desplazamiento de la demanda hacia entidades no bancarias y billeteras virtuales con tasas de mayor riesgo.
- Mecanismos de mercado: Aseguró que el propio sistema bancario se encuentra coordinando esquemas de refinanciación al 20% a tres años de plazo gracias a la baja en la tasa de interés.
- Rol del Estado: Definió que el único terreno donde el Gobierno debe participar es en el fomento y fortalecimiento de la educación financiera para la toma de decisiones informadas.







