Mariel Suárez, la magistrada de Chubut que cobró notoriedad nacional tras ser filmada besando a un condenado por homicidio en una cárcel, volvió a quedar en el centro de la escena judicial. Tras haber sido destituida de su cargo y posteriormente restituida a mediados de este año por decisión del Superior Tribunal de Justicia provincial, la jueza encabezó una audiencia donde resolvió extender de forma sustancial el tiempo de esparcimiento para los reclusos alojados en una comisaría de Comodoro Rivadavia.
La medida alcanza a los internos de la Seccional Sexta de esa ciudad, quienes hasta el momento contaban con apenas una hora al día fuera de sus celdas para realizar tareas de aseo, limpieza y patio. Tras una inspección oficial originada por reclamos de las condiciones de encierro, Suárez homologó un esquema progresivo para que los detenidos pasen de tener una hora de recreo a disponer de hasta seis horas diarias, sujeto a las evaluaciones de conducta y perfil de cada interno.
El fallo reavivó la controversia pública en torno a la figura de Suárez, quien a fines de 2021 protagonizó un escándalo cuando las cámaras del Instituto Penitenciario Provincial la captaron en una visita íntima y manteniendo contacto físico con Cristian «Mai» Bustos, a quien días antes un tribunal había condenado por homicidio. Mientras la defensa oficial defendió la nueva resolución bajo el principio de resocialización y trato digno, la decisión judicial despertó un fuerte debate en la provincia patagónica.






