En el marco de una causa federal que investigaba el accionar violento en el sur del país, el exdirigente Facundo Jones Huala acordó una condena de 5 años y dos meses de prisión de cumplimiento efectivo mediante un juicio abreviado. La resolución fue homologada por el juez federal de Bariloche, Leandro Gómez Constenla, tras un pacto alcanzado entre la defensa y el Ministerio Público Fiscal, lo que evitó el desarrollo del juicio oral.
Como parte central del acuerdo judicial, Jones Huala reconoció formalmente haber integrado la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) y haber ejercido funciones de conducción dentro de la misma. La RAM es una organización clandestina y radicalizada que opera en la Patagonia; a diferencia de la gran mayoría de las comunidades mapuches que canalizan sus reclamos por vías pacíficas y legales, este grupo no reconoce las leyes ni la soberanía del Estado argentino y recurre a la acción directa violenta, con ataques incendiarios a propiedades privadas, maquinarias y cortes de ruta para imponer sus ideas territoriales.
Por estos hechos, la sentencia quedó encuadrada bajo el artículo 213 bis del Código Penal, que castiga a quienes forman parte de agrupaciones destinadas a imponer ideas mediante la fuerza o la intimidación, dejando de lado cargos preliminares como asociación ilícita. Como contrapartida del reconocimiento de culpabilidad, la Fiscalía desistió de trasladarlo al penal de máxima seguridad de Rawson, por lo que continuará cumpliendo su condena en la Unidad 14 de Esquel, estimándose que la pena se agotará en agosto de 2030.







