En una gestión de alto impacto para el futuro productivo de la provincia, la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) y las máximas autoridades de Vicuña Corp. (la empresa conjunta conformada por BHP y Lundin Mining) sellaron en la Ciudad de Buenos Aires un convenio colectivo de trabajo específico para la actividad minera. La información fue confirmada en carácter de primicia por el periodista Fernando Ortiz en el programa Informadísimos de Radio Colón.
Del encuentro y la rúbrica formal participaron el secretario general de la UOCRA a nivel nacional, Gerardo Martínez; el titular de la CGT San Juan y referente local del gremio constructor, Eduardo Cabello; y el CEO de Vicuña Corp., Ron Hochstein. El entendimiento establece un nuevo marco regulatorio y laboral adaptado a las complejidades operativas de la alta cordillera, sentando un precedente clave que servirá de base y puntapié inicial para que el resto de los grandes proyectos cupríferos de San Juan readecuen sus propios convenios.
Garantía de mano de obra local ante el desembarco de proveedores foráneos
El acuerdo llega tras meses de intensas negociaciones tripartitas orientadas a garantizar estabilidad, condiciones de seguridad y esquemas salariales acordes a la escala del megaproyecto que unifica los yacimientos Josemaría y Filo del Sol en Iglesia.
Uno de los ejes medulares que destrabó el consenso sindical fue la prioridad absoluta en la contratación de trabajadores locales. Según confiaron altas fuentes gremiales fuera de micrófono, la postura de la conducción sindical sanjuanina fue tajante respecto a la procedencia de las empresas contratistas: «A nosotros no nos importa tanto si la empresa proveedora es de Salta, Mendoza, Chile, Perú o Australia; lo que exigimos y defendemos es que contraten mano de obra sanjuanina. Mientras se nutran de trabajadores de nuestra provincia, el origen del proveedor no es una discusión en la que vayamos a entrar», remarcaron desde el entorno sindical.
Con este paso institucional, el sector de la construcción y el desarrollo minero del cobre dan una señal de previsibilidad y paz social de cara a la decisión final de inversión y al inminente despliegue masivo de obras de infraestructura y campamentos en la cordillera iglesiana.








