En el marco del Día Mundial del Corazón, conmemorado cada 29 de septiembre, médicos especialistas del Hospital Británico y de la Universidad Hospital Italiano renovaron las pautas de prevención frente a las enfermedades cardiovasculares, patologías que representan la primera causa de muerte en la Argentina (con 105.130 defunciones registradas en 2024, equivalentes al 30,3% de los decesos por causas definidas). Bajo la premisa de que la mayoría de los eventos graves pueden evitarse antes de la aparición de síntomas clínicos, los cardiólogos enfatizaron que el cuidado arterial no depende únicamente de la genética, sino de decisiones diarias sostenibles en el tiempo.
El esquema de prevención propone cinco pilares fundamentales: en primer lugar, romper con el sedentarismo mediante un mínimo de 150 minutos semanales de actividad aeróbica moderada o acumular 7.000 pasos al día, hábito que —según publicaciones de The Lancet Public Health— disminuye un 47% la mortalidad cardiovascular frente a niveles sedentarios. En segundo término, estructurar un patrón alimentario de estilo mediterráneo rico en legumbres, frutas, verduras, frutos secos y aceite de oliva, reduciendo ultraprocesados y sodio. El tercer punto resalta el descanso reparador: dormir de 7 a 9 horas con horarios regulares y gestionar el estrés crónico, factor que altera la presión arterial y triplica la adopción de conductas nocivas.
Finalmente, los expertos sitúan la cesación tabáquica inmediata —cuyos beneficios se activan a cualquier edad— y la rigurosidad en los controles médicos periódicos (monitoreo de presión arterial, glucemia y perfil lipídico). Tal como subrayaron los especialistas, afecciones como la hipertensión o la diabetes suelen avanzar de manera silenciosa y asintomática, convirtiendo a los chequeos anuales y a las pequeñas rutinas saludables en la principal barrera protectora de la salud cardíaca.








