Un estremecedor y trágico suceso conmocionó a la comunidad católica de Guayaquil, Ecuador, luego de que un sacerdote perdiera la vida de manera instantánea en pleno oficio religioso. El hecho ocurrió en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en momentos en que se celebraba la eucaristía dominical: de forma imprevista, una enorme y pesada cruz de madera se desprendió de la estructura del altar mayor e impactó de lleno sobre la cabeza del párroco, provocándole un traumatismo severo y mortal en el acto.
La dramática secuencia se produjo ante decenas de feligreses y quedó registrada por las transmisiones en vivo que la parroquia emitía a través de redes sociales, captando los gritos desgarradores de los presentes. Pese a que los asistentes intentaron socorrerlo de urgencia y convocaron a las ambulancias de inmediato, las gravísimas heridas causadas por el peso del madero imposibilitaron cualquier maniobra de reanimación médica.
Horas más tarde, la Arquidiócesis de Guayaquil emitió un comunicado oficial firmado por el cardenal arzobispo Luis Cabrera Herrera, confirmando el fallecimiento del presbítero Patricio Alfredo Sánchez Molinari. El religioso pertenecía a la histórica Congregación del Santísimo Redentor (padres redentoristas) y era una figura sumamente querida en la región, habiendo cumplido una extensa labor pastoral previa en la comunidad de Vinces, provincia de Los Ríos, antes de asumir al frente del templo guayaquileño.








