En el marco de un plan estratégico a 26 años, YPF prevé presentar en las próximas semanas cinco iniciativas hidrocarburíferas ante el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). La propuesta involucra desembolsos totales por más de US$44.000 millones orientados al desarrollo intensivo de crudo no convencional en la cuenca neuquina, con la meta de perforar alrededor de 2.200 pozos y alcanzar un pico de extracción de 270.000 barriles diarios de petróleo shale.
Los desarrollos seleccionados corresponden a las áreas Bajo del Toro, Bajo del Toro Norte, Narambuena, La Escalonada y Rincón de la Ceniza, bloques donde la compañía de bandera opera con una participación próxima al 40%. La apuesta busca aprovechar el marco de incentivos fiscales y cambiarios del RIGI para blindar inversiones de capital de gran envergadura destinadas a perforación, infraestructura de superficie e instalaciones de evacuación de crudo hacia mercados internacionales.
El avance se apoya en un presente operativo récord para la petrolera: durante el tercer trimestre promedió 224.000 barriles diarios de crudo no convencional (un 32% más interanual) y actualmente produce cerca de 245.000 barriles por día, apuntando a cerrar el año en 250.000. En paralelo, la firma reportó un EBITDA ajustado de US$2.503 millones y una utilidad neta cercana a los US$1.200 millones, apalancada en el recorte de costos de extracción y el autoabastecimiento del mercado doméstico. Para sostener el salto exportador, la compañía avanza con la etapa final del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que supera el 85% de avance de obra y proyecta iniciar operaciones de comercio exterior en el primer trimestre de 2027.








