Un grave accidente aéreo sacudió la región del monte Everest, en Nepal, luego de que dos helicópteros comerciales colisionaran en pleno helipuerto de montaña mientras completaban maniobras de aproximación y descenso. A raíz del violento impacto, un turista de nacionalidad india perdió la vida en el acto, mientras que otras tres personas resultaron con heridas de diversa consideración y permanecen internadas bajo observación médica.
El siniestro se registró alrededor de las 8:11 (hora local de Nepal) en las instalaciones del helipuerto de Pheriche, un enclave estratégico situado a unos 4.300 metros sobre el nivel del mar, en las inmediaciones del campamento base del Everest. Las autoridades policiales confirmaron que los tres sobrevivientes hospitalizados corresponden a los pilotos de ambas aeronaves y a un excursionista oriundo de Nueva Zelanda, todos reportados en condición clínica estable.
Maniobras simultáneas y transporte de montaña
Las aeronaves involucradas pertenecían a las compañías de aviación privada Fishtail Air y Dynasty Air, dos de las firmas más activas en la logística de altura de la zona. De acuerdo con los informes preliminares de las autoridades aerocomerciales nepalíes, una de las máquinas realizaba un vuelo de evacuación sanitaria y traslado de pasajeros desde la montaña alta, llevando a bordo a los dos turistas afectados. Por su parte, el segundo aparato operaba en tareas de abastecimiento logístico y trasladaba un cargamento de mercadería hacia los campamentos de altura.
Por causas que aún son materia de peritajes técnicos por parte de los organismos de aviación civil de Nepal, ambas unidades entraron en contacto durante la secuencia de aproximación a tierra firme. La colisión desató un rápido despliegue de las brigadas de auxilio y de los propios rescatistas apostados en la zona para asistir a los tripulantes atrapados.
El riesgo de operar en la temporada alta del Himalaya
El episodio coincide con el período de mayor afluencia de senderismo y expediciones al Himalaya, una época del año en la que miles de montañistas y turistas internacionales recorren los senderos cercanos al macizo. En este contexto, las flotas de helicópteros resultan indispensables para el transporte de visitantes, el traslado de víveres esenciales y la atención urgente de emergencias médicas por mal de altura.
Sin embargo, las condiciones geográficas extremas, la baja densidad del aire a más de cuatro mil metros y la constante inestabilidad de los vientos de montaña convierten a cada aterrizaje y despegue en maniobras de máxima exigencia operativa para los pilotos.








