El trágico fallecimiento de Jesús de Miguel, delantero del CD Tenerife, desató una intensa discusión jurídica en España que trasciende el ámbito deportivo. A raíz del violento impacto aéreo ocurrido durante el encuentro frente al FC Andorra, surge el interrogante sobre si el arquero Jesús Owono podría enfrentar consecuencias penales o una pena de prisión por el desenlace fatal.
El árbitro del partido, Manuel Ángel Pérez Hernández, expulsó al guardameta tras consignar en su informe que impactó bruscamente con la pierna en alto y fuerza excesiva. No obstante, los especialistas remarcan que una sanción disciplinaria dentro del reglamento del fútbol no equivale automáticamente a la comisión de un delito. En el deporte de contacto se contemplan riesgos inherentes al juego, y para encuadrar el hecho como un homicidio por imprudencia (que según el Código Penal español prevé de uno a cuatro años de cárcel) la Justicia debería acreditar que la acción quebró de forma flagrante el deber de cuidado, excedió lo razonable y tuvo dolo o una negligencia grave, algo que por el momento no ha derivado en ninguna imputación formal contra el jugador.
El duro momento de Owono y su pedido a la familia
En el plano personal, el arquero del Andorra se encuentra atravesando un estado de profunda conmoción anímica. Desde su club aseguraron que siguió minuto a minuto la evolución médica de su colega y remarcaron que jamás existió intención de lesionarlo, catalogando la maniobra como una acción fortuita de juego que derivó en tragedia.
Frente al hostigamiento recibido en el estadio y la ola de mensajes en el entorno digital, Owono tomó la decisión de cerrar su cuenta de Instagram y recluirse para evitar la exposición pública. Además, trascendió que busca ponerse en contacto de manera estrictamente privada con los familiares directos de De Miguel para expresarles sus condolencias y su pesar antes de realizar cualquier tipo de manifestación pública ante los medios de comunicación.








