A través de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), el presidente Javier Milei habilitó la entrada de personal militar estadounidense al territorio nacional. La medida busca fortalecer la cooperación en defensa y seguridad regional.
Un giro en la política de defensa
En un movimiento que reafirma el alineamiento estratégico de la Argentina con Washington, el Poder Ejecutivo nacional oficializó la autorización para que contingentes de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos realicen ejercicios combinados con las fuerzas locales.
Si bien este tipo de actividades suelen requerir la aprobación previa del Congreso de la Nación —según lo estipula la Ley 25.880—, el Gobierno optó por la vía del DNU alegando razones de urgencia y la necesidad de cumplir con cronogramas internacionales ya pautados.
Los detalles del operativo
Los ejercicios, que se desarrollarán en distintas etapas durante el año, tienen como objetivos principales:
- Interoperabilidad: Sincronizar tácticas y métodos de respuesta entre ambos ejércitos.
- Capacitación técnica: Entrenamiento en nuevas tecnologías de defensa y logística.
- Seguridad regional: Reforzar la vigilancia en áreas estratégicas y el combate contra el crimen trasnacional.
«Esta iniciativa se enmarca en el compromiso de Argentina de recuperar el protagonismo en la agenda de seguridad global», señalaron fuentes oficiales cercanas a la Casa Rosada.
Impacto y repercusiones
La decisión no está exenta de debate. Mientras que los sectores alineados con el oficialismo celebran la modernización del entrenamiento militar y el regreso de Argentina al escenario internacional, la oposición ha planteado reparos sobre la constitucionalidad del uso de un DNU para saltar el debate parlamentario.
Históricamente, el ingreso de tropas extranjeras ha sido un tema sensible en la política doméstica, requiriendo un consenso que hoy el Ejecutivo busca agilizar mediante decretos para evitar las demoras legislativas.
¿Qué sigue?
Se espera que en las próximas semanas se den a conocer las ubicaciones específicas donde se llevarán a cabo las maniobras, las cuales podrían incluir zonas costeras y puntos estratégicos del norte del país. El Ministerio de Defensa, encabezado por Luis Petri, será el encargado de supervisar que el despliegue se ajuste a los convenios de reciprocidad vigentes.







