Un reciente informe elaborado por la Fundación Libertad y Progreso (LyP), basado en el procesamiento de datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, revela una marcada tendencia a la baja en la pobreza infantil en Argentina. Según el estudio, la pobreza en menores de 14 años se redujo un 25% en relación con los picos registrados durante el cierre de la administración anterior y el primer semestre de 2024.
Los datos clave del informe
El relevamiento destaca una mejora sostenida en los indicadores sociales de la población más joven del país:
- Pobreza Infantil (0-14 años): El índice descendió al 41,3% al cierre de diciembre de 2025, marcando una caída de casi 25 puntos porcentuales respecto al máximo de 66,1% alcanzado en junio de 2024.
- Primera Infancia (0-5 años): Este segmento presenta el dato más alentador, con una tasa de pobreza del 19,4%, lo que sugiere un impacto positivo de las políticas de asistencia directa y la desaceleración inflacionaria en los hogares con niños pequeños.
- Comparativa Regional: Las regiones de Cuyo y el Noreste (NEA) mostraron incidencias cercanas al 32%, mientras que la Patagonia registró los niveles más bajos con un 25,4%.
Análisis del impacto estructural
El informe de LyP hace hincapié en que la mejora de estas cifras es fundamental para el desarrollo del capital humano. Los especialistas señalan que la reducción de la pobreza en la primera infancia es determinante para garantizar la plasticidad cerebral y la trayectoria educativa futura de los niños.
«No se trata solo de atender la urgencia alimentaria, sino de generar las condiciones de estabilidad macroeconómica que permitan romper la transmisión intergeneracional de la pobreza», detalla el documento.
Perspectivas para 2026
Aunque la baja es significativa, el informe advierte que aún persisten desafíos estructurales. Aproximadamente 4,1 millones de niños y adolescentes continúan dependiendo de programas como la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar. La proyección para el primer semestre de 2026 indica que, de mantenerse la estabilidad cambiaria y la tendencia a la baja del IPC, los índices podrían perforar el piso del 40% por primera vez en años.







