Una velada que debía ser de gala y diplomacia se transformó este sábado en una escena de altísima tensión. La tradicional cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, celebrada en el hotel Washington Hilton, terminó de forma abrupta cuando una serie de disparos cerca del perímetro de seguridad desató el caos entre los asistentes.
El presidente Donald Trump se encontraba en el estrado cuando los agentes del Servicio Secreto entraron en acción. En cuestión de segundos, el mandatario y la primera dama, Melania, fueron rodeados por una cápsula de seguridad y retirados del lugar. Mientras tanto, en el salón, el estruendo de las detonaciones obligó a los invitados incluidos funcionarios del gabinete y periodistas a arrojarse al suelo para buscar refugio entre gritos de «¡al suelo!».
El ambiente, que minutos antes era de celebración, se tornó sombrío mientras la orquesta cesaba su música. «Se oyeron disparos arriba», relató Mehmet Oz, administrador de servicios de salud, mientras era evacuado. Por su parte, la corresponsal Alexandra Ingersoll describió la angustia del momento: «Me agaché debajo de la mesa, no iba a arriesgarme. No sabíamos qué estaba pasando».
Un detalle que no pasó desapercibido es que el incidente ocurrió en el mismo hotel donde el presidente Ronald Reagan sobrevivió a un intento de asesinato hace 45 años. Entre los evacuados también se vio salir apresuradamente a Robert F. Kennedy Jr., secretario de Salud.







