Un pasajero mendocino relató la incertidumbre que se vive dentro de la embarcación tras confirmarse un brote que ya dejó víctimas fatales y mantiene al resto de los viajeros en cuarentena.
La preocupación crece a bordo del crucero Norwegian Star luego de que se confirmara un brote de Hantavirus que derivó en el fallecimiento de tres ciudadanos filipinos, integrantes de la tripulación. En este contexto de emergencia sanitaria, se conoció el testimonio de un hombre oriundo de Mendoza, quien es el único argentino registrado entre los pasajeros de la embarcación que actualmente se encuentra bajo estrictas medidas de seguridad.
El pasajero detalló que el clima interno es de una tensa calma, marcada por las restricciones impuestas por las autoridades sanitarias para evitar la propagación del virus. Según su relato, la comunicación oficial hacia los viajeros ha sido medida, aunque se les ha informado sobre los protocolos de desinfección y el seguimiento médico constante al que están siendo sometidos tanto los tripulantes como los turistas.
El brote se detectó mientras el buque realizaba su trayecto, lo que obligó a activar alertas internacionales. Las víctimas, trabajadores del sector de servicios de la nave, habrían manifestado síntomas compatibles con la enfermedad de manera repentina, lo que precipitó los análisis que finalmente confirmaron la presencia de Hantavirus.
Por el momento, el ciudadano argentino y el resto de los pasajeros permanecen a la espera de nuevas directivas para el desembarco, mientras las autoridades de salud pública de los puertos de escala coordinan las acciones para garantizar que no existan riesgos de contagio externo. La situación del mendocino es seguida de cerca por sus familiares, a quienes ha logrado transmitirles tranquilidad a pesar del complejo escenario que atraviesa la navegación.







