Un jurado de California dictaminó que el diseño de las plataformas perjudicó la salud mental de una joven de 20 años. Las empresas deberán pagar 6 millones de dólares en una sentencia que marca un precedente similar al de los juicios contra las tabacaleras en el siglo pasado.
En una decisión que podría cambiar para siempre el funcionamiento de las redes sociales, un jurado de la Corte Superior de Los Ángeles declaró responsables a Meta (Instagram y Facebook) y YouTube por los daños psicológicos ocasionados a una usuaria identificada como K. G. M. El fallo valida, por primera vez, la teoría de que el diseño algorítmico y funciones como el «scroll» infinito pueden considerarse productos defectuosos y adictivos.

El veredicto y las indemnizaciones
Tras cinco semanas de juicio y deliberaciones intensas, el jurado fijó una indemnización total de 6 millones de dólares:
- Meta: Deberá pagar 4,2 millones de dólares (compensatorios y punitivos).
- YouTube: Deberá abonar 1,8 millones de dólares.
La demandante, quien hoy tiene 20 años, inició su uso de redes a los 6 años. Alegó que la exposición constante y el diseño de las plataformas le provocaron ansiedad, depresión y dismorfia corporal, llevándola incluso a pensamientos de autolesión.

La estrategia «anti-tabaco»
El caso fue comparado por los abogados demandantes con las batallas legales contra las grandes tabacaleras en los años 90. El argumento central fue que las tecnológicas diseñaron sus productos para generar una interacción compulsiva, similar a la de los cigarrillos o los casinos.
- Defensa de las empresas: Meta y YouTube negaron que sus plataformas sean «clínicamente» adictivas. YouTube intentó desmarcarse alegando que es una plataforma de transmisión responsable y no una red social.
- Pruebas clave: El jurado tuvo acceso a documentos internos donde ejecutivos discutían los efectos negativos de sus productos en menores, priorizando las ganancias sobre la seguridad.
Un precedente para miles de demandas
Este fallo es el primero de una ola de miles de procesos similares presentados por padres, distritos escolares y fiscales generales en EE. UU. contra gigantes como TikTok y Snap (que llegaron a acuerdos privados antes del juicio).
“Esta es la primera vez que un jurado determina que estas empresas eligieron las ganancias por encima de los niños”, afirmó Joseph VanZandt, uno de los abogados de la joven. Expertos legales sugieren que, de confirmarse estos veredictos en instancias superiores, las empresas se verán obligadas a rediseñar sus algoritmos y la forma en que ofrecen contenido a menores de edad.

El veredicto del miércoles sigue al fallo de un jurado
de Nuevo México en un caso presentado por Torrez.
El contexto global

afuera de la Corte Superior de Los Ángeles el mes pasado, durante el testimonio de Zuckerberg.
La sentencia llega en un momento de máxima presión regulatoria. Durante este 2026, diversos países han endurecido sus posturas:
- Australia: Ya prohibió el uso de redes sociales a menores de 16 años.
- EE. UU.: El cirujano general pidió etiquetas de advertencia en las plataformas, advirtiendo sobre daños a la salud mental adolescente.
Aunque Meta y Google anunciaron que apelarán la decisión, el fallo de Los Ángeles ya se considera un punto de inflexión que rompe el histórico «escudo legal» que protegía a las tecnológicas de la responsabilidad por el comportamiento de sus usuarios y el diseño de sus herramientas.







