Los Oklahoma City Thunder demostraron por qué llevan la corona y no tuvieron piedad con unos Lakers que pelearon con lo que tenían, pero terminaron cayendo 115-110 en casa. Fue un 4-0 lapidario que deja a los vigentes campeones invictos en estos playoffs (8-0) y con una semana de descanso para ver quién sobrevive entre los Spurs y los Timberwolves(2-2 la serie, hoy 21:00 hs el juego 5). Shai Gilgeous-Alexander volvió a ser un dolor de cabeza con 35 puntos, mientras que Ajay Mitchell y un mate clave de Chet Holmgren sobre el cierre terminaron de apagar la ilusión en Los Ángeles.
La gran incógnita ahora envuelve a LeBron James. A sus 41 años, el tipo dejó todo en la cancha con un doble-doble de 24 puntos y 12 rebotes, pero el aro le fue esquivo en la posesión final que pudo haber cambiado la historia. Sin Luka Doncic en pista por su lesión muscular, los Lakers se quedaron sin ese cambio de ritmo necesario para frenar a la aplanadora de OKC. Mientras los Thunder se frotan las manos pensando en las finales, en L.A. se viene un verano de limpieza total: se vencen contratos clave y el futuro de «The King» es un misterio que tiene en vilo a todo el mundo del básquet.
¡Nueva York es una máquina de triples y ya está en la final!

Los New York Knicks no tuvieron piedad y se convirtieron en los primeros en meterse en las finales de conferencia tras destrozar a los Philadelphia 76ers con un 144-114 que dio miedo. Fue una verdadera exhibición de básquet total en la Gran Manzana, cerrando la serie con una autoridad aplastante y demostrando que este equipo tiene hambre de gloria. Por segunda vez al hilo, y décima en su historia, los Knicks están donde pertenecen los grandes, esperando ahora al sobreviviente de la guerra entre los Pistons y los Cavaliers.
Lo de anoche fue una lluvia de bombas: los dirigidos por Mike Brown igualaron el récord histórico de triples en playoffs con 25 aciertos. Miles McBride estuvo intratable con 7 bombazos y 25 puntos, seguido por un Jalen Brunson que manejó los hilos a su antojo. La diferencia llegó a ser de 44 puntos, una paliza que dejó sin respuestas a figuras como Tyrese Maxey o Paul George, que apenas pudieron mirar cómo les pasaba el tren por encima. Ahora, con el boleto en el bolsillo, los Knicks ganan días de oro para recuperar a OG Anunoby y llegar con todo el arsenal a la definición regional que arranca la próxima semana.







