El siniestro, denominado «Sandy», afectó más de 1.300 hectáreas en Simi Valley y avanza impulsado por los fuertes vientos. Las autoridades cerraron escuelas y declararon la emergencia sanitaria por la mala calidad del aire.
Un devastador incendio forestal mantiene en vilo al estado de California desde la mañana del pasado lunes 18 de mayo. El foco, bautizado como «Sandy», se desató en la localidad de Simi Valley, unos 48 kilómetros al noroeste de Los Ángeles, y ya arrasó con más de 1.300 hectáreas de vegetación seca, obligando a la evacuación preventiva de más de 28.600 residentes ante el avance implacable de las llamas hacia zonas residenciales.

Según los reportes preliminares de la policía local, el fuego se habría originado de manera accidental cuando un tractor que realizaba tareas de limpieza golpeó una roca y generó una chispa. Las llamas se propagaron con extrema rapidez debido a un terreno castigado por la sequía y a ráfagas de viento que alcanzaron los 64 km/h. La magnitud del siniestro forzó el cierre de siete complejos escolares de la zona y de la Biblioteca Presidencial Ronald Reagan, además de motivar alertas de evacuación para localidades vecinas del condado de Los Ángeles como Calabasas y Agoura Hills.

El operativo de combate terrestre y aéreo cuenta con el despliegue de más de 500 bomberos, helicópteros hidrantes y maquinaria pesada. A pesar de los esfuerzos, las autoridades confirmaron que varias estructuras sufrieron daños totales o parciales, y que aún no hay una fecha estimada para lograr la contención del fuego. Ante el complejo escenario, el gobernador Gavin Newsom anunció la liberación de fondos federales de asistencia para emergencias con el fin de costear el 75% de las tareas operativas.

Mientras los servicios meteorológicos advierten sobre la posible llegada de nuevos vientos de Santa Ana que podrían complicar el panorama, los organismos de salud pública recomendaron a la población vulnerable evitar la exposición al aire libre debido a las densas columnas de humo. En paralelo, los municipios habilitaron refugios temporales en escuelas e instalaciones comunitarias tanto para los damnificados como para la asistencia y el resguardo de animales domésticos y de granja.







