La investigación por el brutal atentado contra Javier y Jesús Tornello avanza bajo un estricto hermetismo judicial, mientras ambos jóvenes permanecen internados en estado crítico y con asistencia respiratoria en el Hospital Rawson. El fiscal de la UFI Delitos Especiales, Adrián Riveros, desmintió los rumores sobre el fallecimiento de las víctimas que circularon en las redes sociales, aunque ratificó que las lesiones son de extrema gravedad y que el cuadro de salud impide que presten declaración en lo inmediato.
El hecho se desencadenó el pasado miércoles por la tarde en Villa El Pino, una zona residencial de Trinidad, cuando las víctimas fueron interceptadas en plena vía pública por al menos tres sujetos que se movilizaban a bordo de motocicletas. La principal hipótesis de la Fiscalía sostiene que se trató de una emboscada previamente organizada, fundamentada en registros fílmicos y testimonios que confirman que los agresores llegaron al lugar armados y abrieron fuego de manera directa, sin mediar palabra ni discusión previa, antes de darse a la fuga.
En cuanto al móvil del ataque, la línea de investigación que cobró mayor fuerza en las últimas horas está directamente vinculada al conflicto por el robo de una motocicleta. Si bien la justicia analiza distintas probabilidades, una familiar directa de los hermanos Tornello descartó públicamente las versiones que pretendían ligar el caso al narcotráfico y detalló que la balacera ocurrió luego de que uno de los jóvenes fuera a rescatar el rodado sustraído desde la vivienda de uno de los sospechosos. Según la denuncia pública de la mujer, tras ese episodio, el grupo armado se presentó en el domicilio familiar y disparó indiscriminadamente contra los presentes.







