El procedimiento contravencional se ejecutó durante la madrugada de este sábado en un salón de la calle Rawson. Personal de la Comisaría 9° intervino tras una alerta del CISEM y descubrió la maniobra: la supuesta quinceañera nunca estuvo en el lugar. La Justicia de Paz dispuso la clausura inmediata del boliche improvisado, el secuestro de gran cantidad de cargamento de alcohol y la restitución de los chicos a sus familias.
Una falsa cumpleañera y la alerta del monitoreo oficial
La intervención del personal policial de la Comisaría Novena se originó a partir de un reporte emitido por los operadores del Centro Integral de Seguridad y Emergencias (CISEM). Alrededor de las 04:14 horas de este sábado, los efectivos se hicieron presentes en un salón de eventos ubicado en calle Rawson N° 43, en el departamento de Caucete, ante las sospechas fundadas de que se estaba desarrollando una actividad bailable sin ningún tipo de encuadre legal.
Al arribar al inmueble, las autoridades procedieron a entrevistarse con el responsable del establecimiento, identificado como Gustavo Ladiño (quien según las actas policiales cuenta con 54 años, mientras que registros complementarios señalan 44). El encargado intentó justificar la aglomeración manifestando que se trataba de una fiesta familiar de cumpleaños.
Minutos después, los policías tomaron declaración a María Gimena Quinteros, de 28 años de edad, quien reforzó la coartada asegurando que allí se celebraban los 15 años de su hermana menor. La maniobra defensiva se desmoronó por completo cuando los uniformados le solicitaron formalmente la presencia de la agasajada en el recinto: Quinteros tuvo que admitir que la adolescente no se encontraba en el lugar.
Consumo descontrolado de alcohol e inspección en el salón
Ante la inconsistencia del relato, los organizadores permitieron el ingreso de la fuerza pública al salón. Una vez adentro, el personal de la Comisaría 9° constató que la supuesta celebración familiar era en realidad una fiesta clandestina con fines comerciales.
Durante la inspección ocular, las autoridades determinaron que:
- Población de riesgo: En el interior del predio se encontraban aproximadamente 100 menores de edad.
- Ingesta de sustancias: Los uniformados verificaron que los adolescentes consumían bebidas alcohólicas de alta graduación en botellas, vasos y copones distribuidos por todo el local.
- Admisión del delito contravencional: Al ser confrontada con las pruebas, la organizadora (Quinteros) reconoció abiertamente que se realizaba el expendio de alcohol dentro del predio, aunque intentó desvincularse de la comercialización de entradas que se cobraban para acceder al recinto.
Al requerirle a Ladiño la documentación obligatoria y las habilitaciones municipales y de bomberos correspondientes para el desarrollo de espectáculos públicos, el responsable del inmueble confesó que carecía de toda autorización legal. Ante el peligro inminente por la masiva ingesta de alcohol entre menores, la Policía ordenó el cese inmediato de la música y la finalización del evento.

Clausura judicial, secuestro de pruebas y restitución de los menores
Frente a la gravedad del escenario detectado en el departamento del este, se entabló comunicación directa con la autoridad judicial competente de la jurisdicción. La Dra. Luciana Salva, Jueza titular del Juzgado de Paz de Caucete, tomó el control de las actuaciones y dictó directivas urgentes para preservar la integridad de los asistentes y asegurar los elementos probatorios.
Por orden de la magistrada, los peritos procedieron al registro fotográfico detallado de las instalaciones y al decomiso de un importante inventario de bebidas, entre los que se contabilizaron botellas de vodka marca Skyy, damajuanas de vino, botellas de gaseosas y diversos recipientes plásticos utilizados tanto para la conservación como para el consumo de los líquidos.
Respecto a los cerca de 100 menores de edad que se encontraban en el local, la Justicia ordenó suspender su permanencia en la vía pública de forma aislada. Conforme a los protocolos vigentes, los adolescentes fueron retenidos bajo custodia policial dentro del perímetro seguro hasta que se concretó la llegada de sus respectivos padres, tutores o responsables legales. La entrega de cada menor fue registrada en actas específicas tras corroborarse que la totalidad de los chicos se encontraba en buen estado de salud general.

El encuadre legal para los responsables
Por las severas irregularidades constatadas en la madrugada caucetera, tanto el dueño del salón como la organizadora del evento clandestino quedaron supeditados a una causa de carácter contravencional.
Los infractores fueron notificados formalmente por la violación a los siguientes estamentos del Código de Faltas provincial:
- Ley 941-R: Infracciones explícitas a los Artículos 98°, 99°, 139°, 141° y 162 inciso C (referidos al expendio de alcohol a menores, falta de habilitación de locales y desnaturalización del rubro autorizado).
- Ley 687-P: Infracción al Artículo 01, inciso Ñ.
El procedimiento culminó con el desalojo total del predio de la calle Rawson y la colocación de las correspondientes fajas de seguridad de clausura en los accesos del establecimiento, quedando las actuaciones a disposición del juzgado de paz local.







