El imputado, de 40 años, se encuentra detenido desde agosto de 2025. Los ataques ocurrieron en un departamento del Este de San Juan cuando la adolescente intentaba reconstruir el vínculo con su padre.
El inicio del horror
La investigación judicial, liderada por la UFI ANIVI, reveló una trama de abusos que comenzó en agosto de 2024. En aquel entonces, la víctima —una adolescente de 16 años— buscaba fortalecer la relación con su progenitor, de quien sus padres se habían separado en 2013. Sin embargo, lo que debía ser un reencuentro familiar se transformó en una pesadilla.
Según la acusación fiscal presentada por la Dra. Ingrid Schott, el primer abuso ocurrió luego de que el hombre le suministrara bebidas alcohólicas a su hija hasta emborracharla, aprovechando su estado de indefensión mientras dormía la siesta.
Manipulación y amenazas
El relato de la fiscalía detalla que los ultrajes se repitieron en al menos cuatro oportunidades. El sujeto no solo utilizó la fuerza física, sino también el chantaje emocional:
- Amenazas de muerte: Le decía que se quitaría la vida si ella contaba lo sucedido.
- Sobornos: Le prometía dinero o regalos a cambio de su silencio.
Los hechos se habrían producido en momentos de extrema vulnerabilidad, como cuando la joven se vestía para salir con amigas o mientras esperaba a su novio en la vivienda.
Pruebas contundentes
El caso, que se encuentra bajo la supervisión del Juez Sergio López Martí, cuenta con una prueba fundamental: el testimonio de la víctima en Cámara Gesell. Los especialistas de ANIVI fueron categóricos al informar que la adolescente «no fabula ni miente» y que presenta indicadores de un grave trauma psicológico.
El pedido de pena
Ante la gravedad de los hechos calificados como Abuso sexual con acceso carnal, agravado por el vínculo y la guarda, la fiscalía solicitó una condena de 24 años de prisión efectiva. El jornalero permanece alojado en el Servicio Penitenciario Provincial a la espera del veredicto final.







