En una jornada negra para los trabajadores del volante, un conductor de 47 años fue acuchillado en Villa Las Mercedes. Minutos antes, un chofer de Uber sufrió un feroz ataque «piraña» en el Barrio Teresa de Calcuta. La policía logró detener a un menor.
La inseguridad en el departamento de Pocito ha vuelto a poner en la mira a los choferes de taxis y plataformas de viaje, quienes enfrentan una preocupante escalada de violencia en las calles. En las últimas horas, dos graves episodios delictivos calcados —con pocos minutos de diferencia— dejaron en evidencia la vulnerabilidad de los trabajadores ante emboscadas perfectamente planificadas.
Una trampa de sangre y violencia en Villa Las Mercedes
El hecho más grave damnificó a un hombre de 47 años, oriundo del departamento Rawson. Todo comenzó cuando el chofer aceptó un viaje a través de una aplicación de traslado de taxi, cuyo punto de partida indicaba el interior de la Villa Las Mercedes.
Al arribar al lugar, la simulación del viaje dio paso a una pesadilla. Un sujeto abordó el vehículo fingiendo ser un pasajero común, pero de inmediato extrajo un arma blanca y amenazó de muerte al conductor. En simultáneo, un segundo delincuente apareció desde el exterior para bloquear cualquier intento de escape.
Durante el violento atraco, los malvivientes le exigieron sus pertenencias. En medio del forcejeo, le provocaron un profundo corte en uno de los dedos de la mano con el cuchillo, logrando sustraerle sus teléfonos celulares (tanto el personal como el de trabajo) antes de darse a la fuga por los pasillos del asentamiento.
La víctima, ensangrentada y en evidente estado de shock, logró conducir unos metros hasta que interceptó a un patrullero que realizaba recorridas de prevención en la intersección de calles Juan Jufré y España, donde recibió los primeros auxilios.
Minutos antes: ataque «piraña» en el Teresa de Calcuta
Este sangriento asalto no fue un hecho aislado. Minutos antes de la emboscada al taxista, las fuerzas de seguridad ya se encontraban en alerta máxima por otro ataque de similares características ocurrido en el interior del Barrio Teresa de Calcuta.
En esa ocasión, la víctima fue un chofer de la plataforma Uber, quien fue cercado bajo la temida modalidad «piraña». Un grupo numeroso de sujetos rodeó el automóvil del trabajador y, mediante amedrentamiento, procedió a desvalijarlo.
Afortunadamente, el rápido despliegue policial en la zona ante el alerta del ataque permitió interrumpir la huida de los delincuentes, logrando la aprehensión de uno de los implicados, quien resultó ser un menor de edad.
La seguidilla de ataques encendió las alarmas tanto en la Policía de San Juan como en los diferentes colectivos de choferes, quienes exigen mayores garantías de seguridad para poder ingresar a las zonas consideradas «rojas» en el sur del Gran San Juan.







