Los resultados de la autopsia realizada en la Morgue Judicial esclarecieron el misterio en torno al trágico fallecimiento de Norberto Jorge Domínguez (53). El informe forense determinó de forma categórica que el deceso del hombre, oriundo de Buenos Aires, se produjo por una asfixia química tras inhalar gases tóxicos, descartándose en principio un hecho intencional.
La conmoción que generó el hallazgo del cuerpo con graves quemaduras en el departamento de Ullum comenzó a encontrar respuestas técnicas. La autopsia practicada al cadáver de Domínguez determinó que la causa médica de la muerte fue una asfixia química producida específicamente por intoxicación por monóxido de carbono.
La víctima, un ciudadano bonaerense de 53 años que se había radicado en la provincia hacía tres años, se desempeñaba como casero y residía en una humilde vivienda que le había facilitado un amigo. El trágico hecho quedó al descubierto el pasado martes por la tarde.
La escena del hallazgo y las pericias clave
El descubrimiento del cuerpo se produjo de manera fortuita. Los integrantes de la familia propietaria del inmueble se encontraban en pleno festejo de un cumpleaños en otro sector cuando uno de ellos regresó a la casa a buscar un objeto. Al ingresar, halló a Domínguez sin vida, caído directamente sobre la chimenea y sobre un tronco tiznado por las brasas, lo que le provocó severas quemaduras en el rostro y el torso debido a la posición de la caída.
A pesar del escenario, las pericias arrojaron detalles fundamentales para reconstruir lo sucedido:
- Sin propagación de fuego: Los peritos confirmaron que en el interior de la habitación no se llegó a desarrollar un incendio generalizado.
- Hermeticidad del ambiente: La vivienda se encontraba completamente cerrada y sin circulación de aire limpio. Al acabarse el oxígeno, las llamas se extinguieron solas de manera paulatina, dejando el lugar saturado con el gas letal.
- Antecedentes de salud: Fuentes judiciales indicaron que el hombre padecía patologías psiquiátricas previas y severos cuadros de presión, lo que refuerza la hipótesis de una descompensación seguida de caída accidental.
La principal hipótesis de las autoridades apunta firmemente a un trágico accidente de tipo doméstico. Con los datos científicos aportados por la Morgue Judicial, la causa penal continúa bajo las directivas de la UFI Delitos Especiales, coordinada en este caso por el fiscal Iván Grassi y la ayudante fiscal Gimena Cornejo.







