El brutal crimen de un perro en Rivadavia conmocionó a la comunidad, y en las últimas horas la causa dio un giro clave. Fuentes judiciales confirmaron que el sangriento ataque no ocurrió en el Barrio Chacabuco de Capital, como trascendió inicialmente, sino en el interior del Barrio Aramburu, en Rivadavia.
La principal novedad del caso radica en que el presunto agresor continúa en libertad, a pesar de que la UFI Genérica, a cargo de la fiscal Daniela Pringles, ya solicitó formalmente su detención. Aunque en un principio se informó que el sujeto había sido aprehendido tras refugiarse en su vivienda, altas fuentes vinculadas a la investigación ratificaron que aún no fue atrapado.
El trágico hecho se registró alrededor de las 15:45 horas del pasado jueves, cuando un vecino de 35 años realizaba una caminata habitual junto a su mascota. El escenario se tornó caótico cuando una jauría de perros sueltos en la vía pública, que pertenecerían al agresor, se abalanzó sobre el can, iniciándose una feroz pelea.
Ante esta situación, el dueño de la jauría, un hombre de aproximadamente 40 años plenamente identificado por los testigos, salió de su propiedad con un arma blanca. Lejos de intentar separar a los animales, reaccionó con una violencia desmedida y le asestó una certera y profunda estocada a la mascota del damnificado, provocándole la muerte en pocos minutos en la vía pública. Tras el ataque, el imputado se refugió en su vivienda para evadir el accionar policial.
En el lugar del hecho trabajó personal de la Comisaría jurisdiccional y miembros de la UFI Genérica, quienes constataron abundantes rastros de sangre, aunque no lograron hallar el cuchillo utilizado. Debido a la gravedad del episodio, tipificado bajo la Ley de Maltrato Animal, se dio intervención formal a la Policía Ecológica y a un médico veterinario legista, quien realizará la autopsia del animal para certificar legalmente la causa de muerte, un elemento que será fundamental para sostener la imputación fiscal una vez que el acusado sea capturado.







