Un violento terremoto de magnitud 7.8 en la escala de Richter sacudió este lunes 8 de junio la costa meridional de la isla de Mindanao, en el sur de Filipinas. El sismo, registrado a las 07:37 hora local, provocó el colapso de múltiples estructuras, el derrumbe de edificios y dejó un saldo preliminar de al menos 32 víctimas fatales y más de 200 heridos. El impacto del movimiento telúrico en el océano generó olas de tsunami de hasta 1.4 metros de altura, lo que obligó a las autoridades a ordenar la evacuación inmediata de las zonas costeras hacia sectores elevados antes de levantar la alerta horas más tarde.
El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (Phivolcs) y el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) informaron de manera oficial que el epicentro se localizó en el mar, a 32 kilómetros al oeste del municipio de Maasim, en la provincia de Sarangani. El movimiento se originó debido a la actividad de subducción en la fosa de Cotabato, registrándose a una profundidad estimada de entre 10 y 33 kilómetros.
Debido a la magnitud del evento principal, las redes sísmicas registraron más de 130 réplicas consecutivas en las horas posteriores, incluyendo un temblor secundario que alcanzó la magnitud de 6.7, lo que mantiene en alerta a los equipos de rescate. La sacudida coincidió con el inicio del ciclo lectivo regional, sorprendiendo a miles de estudiantes en los establecimientos escolares.
Los daños materiales severos se concentraron en las localidades de Sarangani y en la ciudad portuaria de General Santos. Las agencias de defensa civil confirmaron el derrumbe total de un edificio comercial de cuatro pisos y desprendimientos críticos de mampostería sobre la vía pública que afectaron a vehículos particulares y de transporte de pasajeros.
Los operativos de remoción de escombros e ingeniería civil continúan activos para determinar si existen personas atrapadas bajo las estructuras colapsadas. El balance médico de los hospitales regionales cuantificó de forma fáctica más de un centenar de personas con politraumatismos diversos causados por la caída de mampostería.
El impacto sísmico en la fosa de Cotabato activó las alarmas automáticas del Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico. Las estaciones de monitoreo costero registraron variaciones en el nivel del mar con olas que alcanzaron alturas de entre 1 y 1.4 metros en las provincias de Sultan Kudarat y Sarangani.
El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., coordinó de urgencia el despliegue logístico del gobierno central en las provincias de la isla de Mindanao para garantizar el suministro de insumos médicos y la contención de los damnificados viales. Paralelamente, los países limítrofes de Indonesia y Malasia emitieron alertas preventivas para sus costas septentrenciales antes de que los indicadores de peligro disminuyeran formalmente por la tarde.







