Un conductor oriundo de la provincia de San Juan y su acompañante mendocina quedaron detenidos en Tucumán tras protagonizar una persecución policial que culminó en un siniestro vial con dos víctimas fatales y un herido de gravedad. El hecho se registró sobre la Ruta Nacional 40, en la localidad de Colalao del Valle, luego de que el vehículo evadiera un control de Gendarmería Nacional. Tras la colisión, las fuerzas de seguridad inspeccionaron el rodado y secuestraron un cargamento de 457 kilogramos de hojas de coca y una máquina contadora de billetes. La causa quedó bajo la órbita de la Justicia ordinaria de Tucumán y el Juzgado Federal correspondiente.
El incidente delictivo se inició el sábado por la tarde en el límite interprovincial entre Tucumán y Salta. Una camioneta Ford Ranger, conducida por Julio Agustín Sosa —domiciliado en el departamento de Rawson, San Juan— y acompañada por Jennifer Fernanda Mamaní —oriunda de Mendoza—, omitió las señales de detención obligatoria dispuestas en un operativo de rutina de Gendarmería Nacional y la policía local.
Tras atravesar el puesto de control sin aminorar la velocidad, el vehículo emprendió la fuga por la Ruta Nacional 40. La evasión dio origen a una persecución policial que se extendió por varios kilómetros a lo largo del territorio de la localidad de Colalao del Valle.

La huida finalizó cuando el conductor de la Ford Ranger ejecutó una maniobra vehicular que provocó el impacto frontal contra una camioneta Chevrolet S10, en la cual se desplazaban cinco ocupantes.
Como consecuencia directa de la colisión, dos de las personas que viajaban en la Chevrolet S10 fallecieron en el acto debido a la gravedad de las lesiones. Un tercer ocupante del mismo rodado sufrió politraumatismos severos, por lo que requirió traslado hospitalario de urgencia y asistencia médica intensiva. Los dos civiles restantes sufrieron heridas de diversa consideración.
Posterior al siniestro y una vez resguardado el perímetro, los agentes de seguridad requisaron el habitáculo y la caja de la camioneta de los sospechosos. El procedimiento arrojó el hallazgo y posterior secuestro de 24 bultos cerrados que contenían un total de 457 kilogramos de hojas de coca, junto con un dispositivo electrónico para el conteo de dinero en efectivo.
Sosa y Mamaní recibieron atención médica y, tras recibir el alta en el centro sanitario, quedaron formalmente aprehendidos. El proceso judicial se tramita en dos jurisdicciones en forma simultánea: la Unidad Fiscal de Delitos contra la Propiedad y la Integridad Física del Centro Judicial Monteros interviene por el doble homicidio culposo y las lesiones, mientras que las actuaciones por el transporte de la mercadería ilegal quedaron a cargo de la Justicia Federal.







