El tribunal le dictó prisión preventiva, por lo que cumplirá la pena de inmediato en el Penal de Chimbas. Manejaba bajo los efectos de cocaína cuando causó la muerte de dos personas en enero de 2025.
Tras más de un año de espera y dolor para las familias de las víctimas, la Justicia de San Juan dictó una sentencia clave. Marcos Gabriel Pereyra fue condenado este lunes a cuatro años de prisión de cumplimiento efectivo y a ocho años de inhabilitación especial para conducir vehículos. El fallo lo consideró responsable de la doble tragedia vial ocurrida el pasado 19 de enero de 2025 en el departamento 9 de Julio, en la que perdieron la vida Juan Torres y Mirko Aballay.
A pesar de que la sentencia aún no se encuentra firme y puede ser apelada por la defensa, el tribunal tomó una decisión contundente: dispuso la prisión preventiva inmediata del acusado, ordenando su traslado al Servicio Penitenciario Provincial para que comience a cumplir la pena de manera efectiva.
Las claves de la condena: un delito «triplemente agravado»
El juicio, presidido por el juez Sergio López Martí, validó la postura del Ministerio Público Fiscal. La acusación, que estuvo liderada por el fiscal Iván Grassi (en reemplazo de Sebastián Gómez) y la ayudante fiscal Agostina Pérez, encuadró el caso bajo la calificación de homicidio culposo por conducción imprudente de un vehículo con motor, triplemente agravado.
Los tres agravantes que pesaron sobre Pereyra y que determinaron la dureza de la pena fueron:
- Conducción bajo los efectos de estupefacientes: Los análisis toxicológicos realizados tras el siniestro confirmaron de forma irreversible la presencia de cocaína en el organismo del conductor.
- Culpa temeraria: La fiscalía demostró que Pereyra demostró un desprecio absoluto por las normas de seguridad vial y las vidas ajenas.
- Pluralidad de víctimas fatales: El siniestro se cobró la vida de dos personas en simultáneo.
«No se trató de un accidente de tránsito común, sino de una conducta marcada por la irresponsabilidad, donde la tragedia era una consecuencia previsible debido al estado en el que el imputado decidió ponerse al volante», remarcó la fiscalía durante los alegatos.
El trágico escenario
El hecho que originó la causa ocurrió en las rutas de 9 de Julio, cuando Pereyra, con sus capacidades severamente alteradas por el consumo de drogas, protagonizó un violento impacto. Como consecuencia de la maniobra, falleció Juan Torres, quien circulaba en otro vehículo, y Mirko Aballay, un joven que viajaba como acompañante en el propio auto de Pereyra.
Por su parte, los abogados defensores del condenado, Marcelo Fernández Valdez y Nadia Derka, intentaron cuestionar los ejes de la acusación durante el debate, aunque el tribunal terminó inclinándose por la solidez de las pruebas científicas y testimoniales presentadas por el Ministerio Público.
Prisión inmediata
La orden de prisión preventiva funciona como un fuerte mensaje de la Justicia ante la gravedad del caso. Aunque la defensa de Pereyra recurra a instancias superiores para intentar revisar el fallo, el imputado esperará el resultado de esas apelaciones tras las rejas, alojado en el penal provincial. Para las familias Torres y Aballay, el fallo de este lunes representa el cierre de una primera y crucial etapa en su reclamo de justicia.







