Los abogados de los damnificados denuncian la desactivación de una audiencia clave y advierten que, a más de tres meses del inicio de la causa, no se secuestraron teléfonos ni computadoras. «Mientras discuten la competencia, nadie busca la plata», afirmaron.
La causa por la presunta megaestafa de Global Market, que ya acumula denuncias por cerca de $4.000 millones y afecta a decenas de ahorristas en San Juan, sumó un nuevo capítulo de tensión. Los abogados querellantes expresaron su profunda preocupación por el rumbo de la investigación judicial y lanzaron una advertencia contundente: «La estafa más grande de la historia de San Juan fuera del sistema bancario se está convirtiendo en el crimen perfecto».
El detonante del malestar de los damnificados fue la notificación del rechazo de recursos vinculados a medidas cautelares, lo que dejó sin efecto una audiencia clave prevista para esta semana. En esa instancia, los representantes legales de las víctimas planeaban insistir con el dictado de allanamientos y el secuestro urgente de dispositivos electrónicos para rastrear el destino del dinero.
El peligro de la impunidad digital: «La plata sigue sin aparecer»
La mayor inquietud de la querella radica en el paso del tiempo y la falta de medidas de prueba elementales. A más de tres meses de iniciada la investigación, los principales imputados continúan en libertad y con pleno acceso a sus herramientas tecnológicas.
«Si los registros están en criptomonedas, eso se puede borrar. Los denunciados siguen usando sus computadoras y celulares», advirtieron los abogados Marcelo Arancibia y Vanesa Laciar.
Hasta el momento, las únicas restricciones vigentes son inhibiciones de bienes y embargos sobre cuentas bancarias tradicionales. Sin embargo, las entidades financieras ya informaron que no existen fondos depositados en esas cuentas.
- La crítica de la querella: «Un estafador no va a usar sus cuentas bancarias para esconder el dinero del delito», cuestionó Arancibia, señalando además que hay personas mencionadas en el expediente que aún no tienen ningún tipo de medida cautelar, lo que les permite seguir moviendo su patrimonio.
Una causa atrapada en la «grieta» de la competencia
Mientras el volumen de la estafa —que inicialmente se calculó en $2.800 millones y ya supera ampliamente los $3.300 millones hasta rozar los $4.000 millones— sigue creciendo, la causa se encuentra empantanada en una disputa técnica: ¿debe investigar la Justicia provincial o la Federal?
Recientemente, el fiscal federal Fernando Alcaraz concluyó que el caso no reúne los requisitos excepcionales para el fuero federal, aunque la decisión final está en manos del juez el juez Rago Gallo.
Para los damnificados, esta discusión burocrática está funcionando como una pantalla de humo que beneficia a los denunciados. «Mientras se discute quién tiene que investigar, nadie está buscando la plata», resumió de forma tajante la abogada Laciar. Los letrados argumentan que, independientemente de qué fuero resulte competente, cualquier juez tiene la facultad de dictar medidas urgentes para evitar un daño mayor y preservar las pruebas.
Horas decisivas
A pesar de que desde la defensa de Global Market se ha deslizado que sus clientes «quieren devolver el dinero», en la práctica no ha habido respuestas concretas para los inversores, quienes vieron «desaparecer» ahorros de toda la vida (con casos particulares que superan los $50 millones por damnificado).
Esta semana será crucial, ya que la Justicia deberá resolver apelaciones clave que definirán, entre otras cosas, el futuro procesal de los dueños de la firma y si se ordena o no su detención. Mientras tanto, el reloj corre en contra de las víctimas, que temen que el botín de la mayor estafa sanjuanina se vuelva definitivamente irrecuperable.







