Por apenas 50 mil pesos se consiguen camperas oficiales en redes sociales. Tras un violento asalto de «falsos policías» a jubilados en Pocito, el Gobierno admite la falta de herramientas para controlar la venta informal en internet.
El mercado negro de indumentaria oficial de las fuerzas de seguridad ha encendido las alarmas en la provincia de San Juan. En plataformas virtuales como Facebook Marketplace, Instagram y Mercado Libre, cualquier civil puede adquirir indumentaria de la Policía de San Juan o del Servicio Penitenciario de manera directa, sin filtros y a precios accesibles —como camperas de abrigo por solo 50 mil pesos—, un recurso que las bandas delictivas están utilizando para engañar y asaltar a sus víctimas.
El subsecretario de Inspección y Control de Gestión de la Seguridad Pública, Damián Villavicencio, reconoció la complejidad del escenario actual en diálogo con Radio Sarmiento:
«El tema es que ahora tenemos el problema de las redes sociales. Eso es una cuestión en la que es muy difícil llevar un control, porque evidentemente en redes sociales se obtienen mejores precios, se obtienen menos requerimientos para la adquisición y está abierto a todos. Usted pone Mercado Libre y le sale un sinnúmero de ofertas de ropa de uniforme de la Policía de San Juan».
El contraste con los comercios habilitados
Actualmente, la provincia cuenta con un registro estricto de tres comercios físicos habilitados para la venta de vestimenta y accesorios de las fuerzas de seguridad. Sobre estos locales, el control estatal es riguroso. «Tienen la obligación de, cada vez que se presenta una persona a comprar una indumentaria de la fuerza de seguridad, pedir la credencial y acreditar que esa persona es de la fuerza», detalló Villavicencio.
Sin embargo, el universo digital anula estos protocolos. En las redes sociales, el acceso es directo y la mercadería informal, muchas veces usada, se despacha por envío inmediato sin exigir documentación alguna. Según admitió el funcionario, detrás de estas publicaciones suelen encontrarse, en su mayoría, expolicías que comercializan su vieja vestimenta.
Un vacío legal que limita el accionar oficial
Uno de los principales obstáculos que enfrenta el Ejecutivo local radica en las competencias de la propia Subsecretaría de Control de Gestión. El área está facultada únicamente para auditar y sancionar al personal activo de las fuerzas de seguridad.
- Si el vendedor es un civil o un particular informal, el organismo no puede intervenir de forma directa.
- En esos casos, las autoridades deben limitarse a realizar denuncias ante la policía y la justicia ordinaria para que se investigue la habilitación comercial o el origen de los elementos.
El violento antecedente en Carpintería que apuró los controles
La urgencia del Gobierno por intervenir en el mercado virtual no es casual. Esta semana se conoció un grave asalto en la localidad de Carpintería, Pocito, que dejó en evidencia el peligro real de este fenómeno.
Una pareja de adultos mayores fue sorprendida en plena madrugada por cuatro delincuentes vestidos con prendas idénticas a las policiales. Al grito de «somos policías», lograron que los propietarios les abrieran la puerta de forma voluntaria y sin sospechar.
Una vez adentro, los falsos efectivos redujeron y maniataron a los ancianos, desvalijaron la propiedad y escaparon con dinero en efectivo, celulares y objetos de valor.
A raíz de este violento episodio, la Subsecretaría de Control de Gestión reactivó una investigación de oficio para intentar rastrear a los oferentes en redes sociales y determinar si existe una banda organizada dedicada a la falsificación de identidad policial para cometer golpes comando en la provincia.







