El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, anunció que el secretario del Consejo de Seguridad Nacional de Irán fue alcanzado por un proyectil en territorio iraní. En la misma jornada, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron la baja del comandante de la fuerza paramilitar Basij, Gholam Reza Soleimani.
En una escalada sin precedentes dentro del conflicto en Medio Oriente, el Gobierno de Israel confirmó este martes la eliminación de dos de las figuras más influyentes de la estructura de poder en Teherán. Se trata de Ali Larijani, quien se desempeñaba como secretario del Consejo de Seguridad Nacional, y Gholam Reza Soleimani, jefe de la milicia paramilitar Basij.
El operativo de las FDI
Según el comunicado oficial emitido por las Fuerzas de Defensa de Israel, Larijani era el objetivo estratégico del operativo aéreo ejecutado durante la última noche en suelo iraní. El funcionario era considerado una pieza clave en la toma de decisiones de seguridad y diplomacia nuclear de la República Islámica.
Por otro lado, en una acción separada pero coordinada, las fuerzas israelíes terminaron con la vida de Gholam Reza Soleimani. Como líder de la Basij, Soleimani comandaba una fuerza de voluntarios subordinada a la Guardia Revolucionaria, fundamental para el control social interno y el apoyo logístico en el frente de batalla.
Declaraciones de Israel Katz
El ministro de Defensa, Israel Katz, no escatimó en dureza al referirse al éxito de las operaciones. En declaraciones recogidas por su oficina, el funcionario vinculó estas muertes con la reciente desaparición del Líder Supremo iraní:
“Larijani y el comandante de la Basij fueron eliminados de la noche a la mañana y se unieron al jefe del programa de aniquilación, Khamenei, y a todos los miembros eliminados del eje del mal, en las profundidades del infierno”, sentenció Katz.
Un escenario de incertidumbre
La desaparición física de Larijani representa un vacío de poder crítico para Irán en el día 18 de la guerra. Mientras la comunidad internacional observa con cautela, los mercados globales ya reflejan la tensión con subas en el precio del petróleo y una alerta máxima en las fronteras regionales.
Hasta el cierre de esta edición, las autoridades de Teherán mantienen un hermetismo parcial, aunque se espera una respuesta oficial en las próximas horas que podría determinar el rumbo de esta nueva fase del enfrentamiento armado.







