La escalada bélica entre Irán e Israel disparó el valor del barril de Brent. En Argentina, el impacto ya se siente en los surtidores con aumentos que rozan el 9% en lo que va de marzo.
El mercado energético global atraviesa horas de máxima tensión. Tras los ataques ejecutados por Irán contra instalaciones estratégicas en Arabia Saudita, Emiratos Árabes y Qatar —en represalia por una ofensiva previa de Israel al yacimiento de gas South Pars—, el precio del petróleo Brent trepó por encima de los USD 112.
Esta inestabilidad geopolítica no es ajena a la realidad económica de nuestro país. Según datos de la consultora EcoGo, los combustibles en Argentina ya registran una aceleración marcada, acumulando una suba del 8,67% desde que se profundizó el conflicto en Medio Oriente.
Los puntos clave de la crisis:
- Ataques a infraestructura: Los bombardeos iraníes dañaron centros de procesamiento de gas en Qatar y bases petroleras en la región, lo que genera temores de una interrupción prolongada en el suministro mundial.
- La brecha Brent-WTI: El crudo Brent (referencia para el mercado argentino) se desmarcó del WTI estadounidense, alcanzando una diferencia de precio que no se veía hace 11 años.
- Presión sobre la inflación: El índice de precios promedio de naftas y gasoil escaló de 136,3 a 148,2 en menos de un mes (tomando como base enero 2025), lo que anticipa una mayor presión inflacionaria para el cierre de marzo.
El factor Trump y la navegación segura
Desde los Estados Unidos, el presidente Donald Trump responsabilizó a Israel por el ataque inicial a la infraestructura iraní y advirtió que su gobierno intervendrá si Irán ataca territorio catarí. Actualmente, se evalúa el despliegue de miles de soldados para garantizar la libre navegación en el Estrecho de Ormuz, un paso crucial por donde circula gran parte del petróleo que consume el mundo.
Impacto en el bolsillo
Para los consumidores argentinos, el panorama es de incertidumbre. El traslado de los precios internacionales a los surtidores locales parece ser casi pleno, lo que obliga a los conductores a seguir de cerca las pizarras de las estaciones de servicio, que reflejan la volatilidad de una guerra que ocurre a miles de kilómetros, pero que impacta directamente en la economía doméstica.







