A seis días del devastador doble terremoto que sacudió diversas zonas de Venezuela, los esfuerzos de rescate se concentran intensamente en la localidad costera de La Guaira para localizar a Lucas Gámez, un niño argentino de 8 años que permanece desaparecido bajo los escombros. El menor se encontraba en el edificio residencial que se desplomó tras el sismo del pasado miércoles y, según el testimonio de un sobreviviente, fue visto junto a su tío instantes antes del colapso, lo que mantiene viva la esperanza de encontrarlo en la estructura del inmueble.
La situación es sumamente crítica debido a que las cuadrillas de rescate aguardan la llegada de maquinaria pesada y grúas de gran porte para poder remover los escombros de concreto sin comprometer la seguridad del terreno y de los rescatistas. Por su parte, Marcos Gámez, padre del niño, mantiene la esperanza al señalar que la contextura física de su hijo podría haberle permitido resguardarse en espacios mínimos entre los restos de la edificación, lo que prolongaría sus posibilidades de supervivencia a pesar del paso de los días.

Este operativo se desarrolla en un contexto de profunda tragedia, ya que la cifra oficial de víctimas a nivel nacional asciende a 1.719 muertos y más de 5.000 heridos, lo cual complica seriamente las tareas de asistencia en toda la región. Aunque los familiares han manifestado la presunción de que pudo haber existido algún tipo de señal o intento de comunicación desde la zona del desastre hace dos jornadas, las autoridades advierten que el niño enfrenta un riesgo extremo debido al intenso calor y la deshidratación que imperan en el lugar, manteniendo a toda la comunidad en una vigilia constante mientras los equipos especializados trabajan sin descanso para lograr un rescate exitoso.







