A pocas semanas de que la condena contra uno de los responsables del crimen de Emir Barboza quede firme, el caso sumó un nuevo capítulo judicial. La querella, que representa a la familia del niño de 7 años asesinado durante una balacera en el barrio Valle Grande, confirmó que impugnará el juicio abreviado mediante el cual Gonzalo Santander aceptó una pena de 13 años y 6 meses de prisión.
El abogado querellante, Adolfo Holeywell, fue claro respecto a los motivos del planteo, argumentando que la familia busca cuestionar tanto la calificación legal como el monto de la condena, al considerar que la responsabilidad de Santander en el homicidio fue mayor a la reconocida en el acuerdo firmado entre el Ministerio Público Fiscal y la defensa. En este sentido, el letrado subrayó que, dentro de la escala penal vigente para este tipo de delitos, la pena máxima asciende a 33 años y 4 meses, razón por la cual el objetivo central es que la justicia revise el monto original para lograr una sanción más severa.
Esta postura es respaldada por la familia de Emir, que presenció la audiencia donde se reconstruyeron los últimos minutos de vida del menor, sosteniendo que el acuerdo actual no refleja el daño causado ni la verdadera dimensión de la participación del acusado en el ataque. El crimen, ocurrido en octubre de 2025 en el marco de un enfrentamiento vecinal, tuvo como víctima inocente al pequeño de 7 años. Mientras se espera la resolución de esta impugnación, cabe recordar que otros implicados en el tiroteo, como los hermanos Dante y Hernán Carrizo, ya fueron sentenciados a cuatro años de prisión por delitos vinculados al mismo episodio.
De esta manera, la causa queda ahora en manos del Tribunal de Impugnación, instancia donde se definirá si el acuerdo alcanzado inicialmente se mantiene o si, ante el reclamo de la parte damnificada, se abre la puerta para una revisión judicial que derive en un castigo más acorde a la gravedad del hecho.







