Una incursión nocturna masiva alcanzó una estratégica terminal petrolera en San Petersburgo y provocó graves apagones en la central termoeléctrica de Bélgorod. Moscú afirma haber derribado cerca de 400 aparatos, mientras las fuerzas de Kiev consolidan una nueva fase de represalias de largo alcance sobre la infraestructura clave del Kremlin.
La guerra entre Rusia y Ucrania ha ingresado en una etapa de escalada tecnológica y militar sin precedentes. En las últimas horas, las Fuerzas de Defensa de Ucrania desplegaron uno de los mayores ataques coordinados con vehículos aéreos no tripulados (drones) dirigidos de forma directa contra los activos logísticos y energéticos más críticos situados en el interior del territorio ruso.
De acuerdo con los reportes oficiales y las grabaciones viralizadas por habitantes locales en redes sociales, la ofensiva de la pasada madrugada afectó gravemente a la infraestructura de la segunda ciudad más grande del territorio ruso: San Petersburgo. El propio gobernador de la localidad, Alexandr Beglov, confirmó la gravedad de la incursión armada: «Las fuerzas de defensa antiaérea repelieron un ataque con drones enemigos en San Petersburgo y la región de Leningrado. El ataque impactó en el territorio de una terminal petrolera en el distrito de Kirovski», detalló a través de sus canales oficiales.
Las impactantes columnas de humo negro que envolvieron el puerto automotor y de refinería encendieron de inmediato las alarmas económicas. No es la primera vez que este punto neurálgico del comercio báltico es atacado; ya a comienzos de junio había sido blanco de una incursión coincidiendo con un importante foro económico internacional en dicha urbe.
«Zelenski ratificó que si las centrales eléctricas de Ucrania continúan bajo fuego invasor, Moscú sufrirá los mismos apagones e interrupciones en su propio suelo.»
Caos energético y apagones en Bélgorod
Paralelamente, los golpes de las fuerzas ucranianas se sintieron con dureza en las regiones fronterizas. En la ciudad de Bélgorod, capital de la provincia homónima, múltiples impactos directos de drones contra la planta central termoeléctrica dejaron a oscuras y de forma parcial a miles de usuarios civiles e industrias pesadas destinadas al soporte bélico del Kremlin.
El mandatario regional de Bélgorod, Alexandr Shuváyev, declaró que los servicios de emergencias y las cuadrillas de operarios eléctricos estatales trabajaron a contrarreloj durante toda la madrugada para tratar de mitigar los severos desajustes y daños causados por lo que catalogó como un ataque de misiles y aeronaves no tripuladas enemigas de gran volumen.
La defensa de Moscú bajo fuerte presión
Por su parte, el Ministerio de Defensa de la Federación Rusa emitió un comunicado oficial tratando de llevar calma a la población, informando que sus batteries defensivas y sistemas de guerra electrónica lograron neutralizar y derribar un total de 389 drones en las regiones de Bélgorod, Briansk, Vladímir, Kaluga, Kursk, Lípetsk y Leningrado. Sin embargo, analistas internacionales sostienen que la masividad y dispersión geográfica del ataque demuestra preocupantes brechas en los escudos de seguridad del espacio aéreo ruso.
En la región de Pskov, las autoridades informaron sobre el derribo de más de 30 aparatos, aunque la caída de los fragmentos de uno de ellos provocó heridas a tres civiles y destrozos materiales en una zona residencial aledaña.
Cambio de estrategia en el tablero internacional
Esta campaña de bombardeos de precisión a larga distancia por parte de Kiev forma parte de lo que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha denominado una «campaña justa de sanciones de largo alcance». Ante el persistente castigo de la artillería rusa sobre el entramado eléctrico civil de Ucrania de cara a los próximos meses, las fuerzas ucranianas buscan forzar un racionamiento de combustible y golpear la billetera de exportaciones petroleras con la que Putin financia el conflicto armado.
Los impactos ya se sienten de forma directa en el mercado interno ruso, donde diversas provincias han comenzado a reportar desabastecimiento local, restricciones severas a la venta de naftas y un fuerte incremento en la presión operativa sobre el resguardo de refinerías en el corazón de Siberia y el Mar Báltico.
En el marco de las actividades previas a su gira pastoral por la Argentina prevista entre el 8 y el 11 de noviembre, el papa León XIV encabezó...
Leer másDetails







