El presidente de España alertó que una escalada en la guerra entre Irán, EE. UU. e Israel podría desatar un «shock energético» sin precedentes. Anunció un plan de 5.000 millones de euros para contener el impacto económico en su país.
MADRID. – En un contexto de máxima tensión internacional, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, lanzó este domingo un dramático llamado a la comunidad internacional. A través de un mensaje difundido en sus redes sociales y canales oficiales, Sánchez exigió la apertura inmediata del Estrecho de Ormuz y la preservación de los yacimientos energéticos en Oriente Próximo, advirtiendo que la humanidad está en riesgo de caer en una crisis energética de largo alcance.
«El mundo no debería pagar las consecuencias de esta guerra», subrayó el mandatario, refiriéndose al conflicto que mantienen Irán, Estados Unidos e Israel desde el pasado 28 de febrero.
Un enclave bajo asedio
El Estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del crudo mundial, se encuentra bloqueado desde hace tres semanas por las fuerzas iraníes en respuesta a los ataques de la administración Trump e Israel contra infraestructura en Teherán. Aunque Irán asegura permitir el paso a buques de «países no aliados» de EE. UU., el flujo marítimo ha caído un 95%, dejando a miles de barcos varados y disparando el barril de petróleo por encima de los 100 dólares.
El «Escudo Social» de 5.000 millones
Ante lo que Sánchez calificó como las «primeras réplicas de un terremoto económico global», el Ejecutivo español aprobó el pasado viernes un paquete de medidas de urgencia para mitigar el impacto en el bolsillo de los ciudadanos:
- Rebaja fiscal: El IVA de los combustibles (nafta y diésel), la luz y el gas bajará al 10%.
- Subsidios al transporte: Bonificación de hasta 30 céntimos por litro para transportistas, agricultores y ganaderos.
- Vivienda: Congelación temporal de los precios de alquiler para evitar abusos durante la crisis.
- Soberanía energética: Inversión en baterías y almacenamiento eléctrico para reducir la dependencia de los hidrocarburos extranjeros.
Repercusiones diplomáticas
La postura de España marca una clara distancia con la estrategia militar de Donald Trump. Sánchez aboga por el cumplimiento estricto del Derecho Internacional y la desescalada, una posición que ha generado fricciones no solo con Washington, sino también con aliados regionales como el presidente argentino Javier Milei, quien ha criticado duramente la gestión del líder socialista.
Para los analistas, el mensaje de Sánchez es una advertencia para los mercados: si el bloqueo en Ormuz persiste, la inflación global podría alcanzar niveles no vistos desde la década del 70, obligando a los bancos centrales a tomar medidas drásticas que afectarían el crecimiento de todas las economías, incluidas las de América Latina.







