Nicolás Morales (63) quedó formalizado en la Justicia tras la denuncia de una trabajadora del Instituto CEFOCCA. La Fiscalía detalló un grave contexto de hostigamiento laboral, manipulación y violencia sexual. Para la defensa, se trató de un «histeriqueo entre compañeros».
Un gravísimo caso de violencia de género, hostigamiento laboral y abuso sexual sacude a la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ). Este martes se llevó a cabo la audiencia de formalización contra Nicolás Morales (63), un técnico universitario y jefe administrativo, quien quedó imputado por el presunto delito de abuso sexual simple reiterado (al menos dos hechos en concurso real) en perjuicio de una empleada del Instituto CEFOCCA (Centro de Fotogrametría, Cartografía y Catastro).
El relato expuesto por el Ministerio Público Fiscal ante el juez de Garantías, Mariano Carrera, dejó al descubierto una sistemática mecánica de acoso y abuso de poder. Según la denuncia presentada por la fiscal Florencia Pons Belmonte (UFI CAVIG), Morales se aprovechó de su jerarquía y de la situación de vulnerabilidad de la víctima para someterla, haciendo pasar su ingreso laboral como un «favor personal» para generar una falsa deuda moral.
Hostigamiento, ataques y violencia laboral
La denunciante manifestó que el hostigamiento era constante: visitas no deseadas a su puesto, canciones con doble sentido y mensajes fuera del horario laboral. La violencia psicológica escaló al plano físico con tocamientos no consentidos, «picos» forzados y un abordaje de violencia sexual en noviembre de 2024. Ante el rechazo de la víctima, el acusado comenzó a amenazarla con despedirla de su puesto.
El calvario derivó en la denuncia formal el pasado 13 de marzo ante la Oficina de Género de la UNSJ y, posteriormente, ante la UFI CAVIG. Como medida interna, la universidad ya había procedido a separar los turnos de ambos involucrados.
Durante la audiencia, la Fiscalía presentó chats de WhatsApp y el testimonio clave de otra mujer que relató haber sufrido una modalidad de acoso similar por parte de Morales bajo la promesa de hacerla ingresar a la UNSJ.
Mientras la querella adhirió a los planteos de Fiscalía, la postura de la defensa generó indignación en la sala al minimizar las acusaciones calificándolas como un «histeriqueo entre compañeros». El juez Carrera resolvió otorgar 9 meses de Investigación Penal Preparatoria e impuso a Morales la prohibición absoluta de acercamiento a 300 metros y de contacto con la víctima.







