Durante la audiencia de formalización contra Matías Ezequiel Marín, el fiscal Nicolás Schiattino detalló la escalada de celos, control y violencia psicológica que sufrió Gemma Álvarez durante 13 años. El imputado esperó a su ex pareja en Chimbas, la persiguió en auto, la encerró en la Costanera y la mató a puñaladas cuando iba a trabajar.
En la audiencia de formalización de la causa que conmociona a la provincia, la Fiscalía presentó la reconstrucción minuto a minuto del femicidio de Gemma Álvarez (34). Las pruebas expuestas por el fiscal Nicolás Schiattino determinaron que no se trató de un hecho espontáneo, sino de una persecución cuidadosamente planificada por Matías Ezequiel Marín, imputado por homicidio doblemente agravado.
El desgarrador cuadro judicial expuso una relación de 13 años atravesada por la manipulación, los celos obsesivos y la violencia psicológica. Según la denuncia que Gemma había radicado en el CAVIG el pasado 1 de julio, Marín irrumpió en su habitación para exigirle el celular, amenazándola de muerte frente a su propia familia: «Donde me encuentre me iba a matar, porque no iba a dejar que estuviera con otra persona». Esa constante agresión motivó a la víctima a refugiarse en la casa de su madre en Chimbas junto a su hija de 11 años.
La secuencia mortal en la Costanera
La investigación estableció que la madrugada del crimen, Marín se apostó en las inmediaciones del barrio Las Alondras. A las 6:38 hs, las cámaras de seguridad registraron el paso de Gemma en su moto y al agresor siguiéndola a corta distancia a bordo de un Volkswagen Gol Trend blanco.
Al llegar a la avenida Costanera, Marín la encerró intencionalmente hasta hacerla caer a la banquina. Con la víctima indefensa en el suelo, descendió con un cuchillo tipo Tramontina y le asestó 31 heridas cortopunzantes.
Un agente penitenciario que pasaba por la zona creyó ver un siniestro vial e iluminó con una linterna, descubriendo a Gemma gravemente herida en la zanja pidiendo ayuda. Un efectivo policial que realizaba adicionales en una planta cercana escuchó los gritos de auxilio y efectuó un disparo disuasivo pensando que se trataba de un asalto, lo que provocó la huida de Marín. Pese a los intentos de auxilio de los testigos y la llegada del 107, la joven madre falleció en el lugar.







