A solo 48 horas de un hecho similar, desconocidos ingresaron con vehículos al barreal de Calingasta, provocando surcos profundos en el suelo arcilloso. Los especialistas advierten que el daño es irreversible a corto plazo debido a la falta de lluvias en la región.
El Parque Nacional El Leoncito vuelve a ser noticia por la desidia y el vandalismo. A escasos dos días de que se registraran huellas de vehículos en la superficie de la emblemática Pampa del Leoncito, un nuevo ataque esta vez de mayor magnitud ha dejado cicatrices en el paisaje que, según expertos, tardarán décadas en borrarse.
La Pampa del Leoncito es una de las mayores joyas turísticas de San Juan, conocida mundialmente por su superficie lisa y blanca, ideal para la práctica del carrovelismo. Sin embargo, su equilibrio geológico es sumamente frágil. Al transitar con autos o camionetas fuera de las zonas permitidas, se rompe la costra de sedimentos finos.
«Las marcas actuales son peores que las anteriores. Dada la escasez de precipitaciones en la zona, el proceso natural de ‘autocurado’ del suelo podría demorar hasta 50 años», advirtieron fuentes locales vinculadas a la conservación.
Lo que más alarma a la comunidad de Barreal y a las autoridades es la reincidencia. El primer hecho ocurrió hace apenas 48 horas, y lejos de servir como advertencia, parece haber incentivado un segundo ingreso ilegal. Las nuevas huellas presentan maniobras de «trompos» y aceleraciones que han socavado la capa superficial de forma profunda.
Cabe recordar que este tipo de acciones no solo representan un daño estético y ambiental, sino que están tipificadas como delitos. Las autoridades ya trabajan en la identificación de los responsables mediante posibles registros de cámaras de seguridad y testimonios de vecinos, buscando aplicar las sanciones correspondientes por la violación a las normas de protección del patrimonio natural de la provincia.







