En un juicio abreviado, Alejandro «Tati» Jofré (agente del Servicio Penitenciario) fue sentenciado a cuatro años de cárcel efectiva tras reconocer su culpabilidad en 53 hechos de fraude. Los familiares que estaban imputados como cómplices resultaron sobreseídos al no comprobarse dolo en su accionar.
El sonado caso de estafas millonarias en el Servicio Penitenciario Provincial de San Juan llegó a su fin este lunes con la condena de Alejandro «Tati» Jofré. El agente penitenciario admitió haber embaucado a sus propios compañeros de trabajo y fue sentenciado a cuatro años de prisión efectiva por el juez Matías Parrón, tras homologar el acuerdo de juicio abreviado alcanzado entre la defensa y la fiscalía. Pese a ir a la cárcel, el condenado no reintegrará los más de $264 millones correspondientes al perjuicio económico ocasionado a las víctimas.
La investigación, llevada adelante por el fiscal Guillermo Heredia y la ayudante fiscal Gabriela Blanco, demostró que Jofré engañaba a sus colegas ofreciéndoles participar en falsas inversiones de alta rentabilidad vinculadas a materiales de construcción, préstamos o negocios familiares, prometiendo retornos de entre el 30% y el 50%. En total, se lo halló culpable de 53 hechos en concurso real bajo la figura de defraudación por engaño.
Por otra parte, los familiares del imputado —su hermana Carla Luciana Jofré, su padre Américo Jofré y su expareja Gabriela del Rocío González— que habían sido señalados como presuntos partícipes necesarios, fueron sobreseídos ya que el Ministerio Público no pudo probar que hubieran actuado con dolo o conocimiento de la estafa. Mientras la condena queda firme en los próximos 10 días, el ahora exagente continuará alojado en la Comisaría Chimbas Sur antes de su traslado definitivo al Penal, el mismo lugar donde cumplía funciones y cometió los ilícitos.







