El caso dio un giro determinante tras una serie de declaraciones que derivaron en nuevas detenciones. Los investigadores trabajan sobre la hipótesis de un ataque planeado, mientras la Justicia analiza las pruebas recolectadas en los últimos operativos.
La investigación por el crimen del fotógrafo ocurrido en el departamento 25 de Mayo ha sumado avances cruciales en las últimas horas. Tras días de hermetismo y diversas líneas de indagación, una supuesta confesión bajo la frase «lo matamos» se convirtió en la pieza clave para que las autoridades judiciales ordenaran la detención de nuevos sospechosos.
El Ministerio Público Fiscal, junto con la Brigada de Investigaciones, venía siguiendo el rastro de los movimientos de la víctima antes de su desaparición y posterior hallazgo sin vida. Según fuentes vinculadas al caso, el testimonio de allegados y el rastreo de comunicaciones habrían expuesto las grietas en las versiones iniciales, permitiendo identificar a los presuntos autores materiales del hecho.
Avances en la instrucción
Los nuevos detenidos quedaron a disposición de la UFI de Delitos Especiales. Durante los procedimientos realizados en distintas locaciones del departamento, se secuestraron elementos que podrían estar vinculados con la mecánica del crimen. Los peritos de Criminalística analizan ahora si estos objetos coinciden con las heridas que presentaba el cuerpo de la víctima.
El móvil del hecho aún se mantiene bajo reserva de sumario, aunque no se descartan motivaciones económicas o conflictos personales previos que habrían decantado en el trágico desenlace.
Reconstrucción de los hechos
La fiscalía espera realizar en los próximos días la audiencia de formalización de la imputación, donde se detallará el rol que habría cumplido cada uno de los aprehendidos. Mientras tanto, la comunidad de 25 de Mayo permanece expectante ante el esclarecimiento de un suceso que ha conmocionado a los vecinos por la saña del ataque y el perfil conocido de la víctima en la zona.
Desde la querella señalaron que las pruebas recolectadas hasta el momento son «contundentes» y que la confesión que trascendió recientemente solo confirma una de las hipótesis más fuertes que manejaba el equipo de investigadores desde el inicio del proceso.







