El conmocionante asesinato de Uriel Ríos (17), ocurrido durante la madrugada del lunes a la salida de una fiesta privada por el Día del Estudiante en Pocito, sumó el desgarrador testimonio de su familia y un reclamo formal para que la causa avance sobre más sospechosos. En declaraciones públicas, Javier Ríos, padre de la víctima fatal, desmintió que su hijo hubiera sido parte de una riña previa y aseguró que el ataque fue desmedido y por error: «Los confundieron con otros chicos. Hay más implicados. No conocían a estos tipos. Estos chicos salen a matar, no a disfrutar».
Asimismo, el hombre exigió que la Justicia actúe con la mayor severidad procesal disponible: «Que se aplique con todo el Régimen Penal Juvenil, si ya está vigente. Queremos Justicia», sostuvo en referencia al nuevo marco normativo de minoridad.
Emboscada a pedradas y el ataque mortal
El hecho tuvo lugar en las inmediaciones del salón «Quinta Don Pedro», situado en zona de Calle 13 y Alfonso XIII, predio donde se concentraron más de 200 adolescentes. Reconstruyendo lo dialogado con su otro hijo —el hermano gemelo de Uriel, quien también resultó herido pero está fuera de peligro en el Hospital Rawson—, Javier detalló que los jóvenes no buscaban problemas y solo aguardaban traslado particular: «Ellos estaban esperando a la mamá de un amigo que los estaba yendo a buscar; ella es testigo. Estaban dentro de una camioneta cuando empezaron a tirar piedras. El chico que iba adelante se bajó y le empezaron a pegar».
Fue en medio de esa gresca generalizada donde Uriel recibió una estocada letal con un elemento cortopunzante que quedó incrustado en su cuerpo, provocándole heridas irreversibles que le causaron la muerte tras ingresar de urgencia al nosocomio provincial. Ante esta mecánica, el progenitor remarcó que hubo una patota agresora: «Esperemos que detengan a más personas, porque no es uno solo. No había presencia policial en el lugar».
Marcha en Tribunales y el compromiso de la jueza Camus
Durante la jornada de este miércoles, una nutrida columna de amigos, compañeros de colegio y allegados al adolescente asesinado se concentró frente a la sede del Juzgado Penal de Niñez y Adolescencia portando carteles y pancartas con el lema «Justicia por Uriel».
La tensión de la protesta motivó que la propia jueza a cargo del expediente, la Dra. María Julia Camus, saliera del edificio tribunalicio a dialogar de manera directa con los manifestantes. La magistrada instó formalmente a todos los jóvenes y testigos presenciales que estuvieron en el festejo de Pocito a presentarse ante la Justicia para brindar testimonio y aportar videos que permitan individualizar al resto de los participantes en la agresión mortal.








