Tras más de una semana de audiencias de debate oral, un tribunal colegiado condenó a 10 años de prisión de cumplimiento efectivo a un empleado de un multimedio local por encontrarlo penalmente responsable de dos hechos de abuso sexual con acceso carnal cometidos contra la hija de su entonces pareja. El fallo ordenó su inmediata detención bajo prisión preventiva, la cual cumplirá en los calabozos de la Comisaría 13ª de Rivadavia hasta tanto la sentencia adquiera firmeza.
El veredicto fue dictado por los jueces Federico Rodríguez, Guillermo Adárvez y Javier Figuerola. Si bien el Ministerio Público Fiscal —representado por el fiscal Duilio Ejarque y la ayudante fiscal Luciana Fasoli de la UFI ANIVI— había solicitado una pena de 12 años de cárcel, los magistrados resolvieron desestimar los agravantes de sometimiento gravemente ultrajante y corrupción de menores, fijando el monto de la pena en una década. Por su parte, la defensa técnica, a cargo de Rodrigo Aguirre e Ivana Salas, había solicitado la absolución.
Engaños, regalos y abuso de confianza intrafamiliar
De acuerdo con la investigación instruida por la UFI ANIVI, los ultrajes comenzaron en 2024, cuando la menor tenía 12 años y el condenado convivía con la madre de la niña. Aprovechando los momentos en los que quedaba al cuidado exclusivo de la menor mientras la mujer salía a trabajar, el sujeto inició tocamientos indebidos que posteriormente derivaron en ataques sexuales consumados, valiéndose de regalos, engaños y manipulaciones.
Los hechos se registraron en domicilios situados en los departamentos de Rivadavia y Chimbas, registrándose el último episodio en agosto de 2025. Tras tomar conocimiento de la situación, la progenitora radicó la denuncia penal y el imputado fue detenido a fines de ese mismo mes, ampliándose la acusación a partir del relato brindado por la adolescente en Cámara Gesell.
Prisión preventiva en sede policial
El imputado había llegado al juicio oral en libertad luego de que prosperara un recurso de excarcelación interpuesto por sus letrados, instancia durante la cual incluso intentó postergar el proceso argumentando padecer una supuesta enfermedad terminal, extremo que fue desestimado mediante peritajes médicos forenses ordenados por la Fiscalía.
Tras escuchar la lectura de la sentencia condenatoria, el tribunal dispuso que no sea trasladado por ahora al Servicio Penitenciario Provincial de Chimbas, sino que permanezca privado de la libertad en dependencias de la Comisaría 13ª hasta que se agoten las vías recursivas y el fallo quede formalmente confirmado.








