Mario Alejandro Herrera reconoció su culpabilidad en un juicio abreviado tras ser interceptado por la Policía en el Barrio La Estación. El revólver que portaba estaba apto para el disparo.
En una resolución veloz del sistema de Flagrancia, la Justicia sanjuanina condenó este jueves a Mario Alejandro Herrera a la pena de 3 años y 6 meses de prisión de cumplimiento efectivo. El malviviente, que ya contaba con un frondoso prontuario, no logró eludir la contundencia de las pruebas recolectadas tras su violenta detención en el departamento de Rawson.
Una huida fallida
El hecho se originó cerca de las 23:30 horas del pasado 7 de abril, cuando efectivos de la División Motorizada 2° patrullaban la calle Frías, en el interior del Barrio La Estación. Allí divisaron a Herrera circulando en bicicleta, quien, al advertir la presencia de las patrullas, abandonó el rodado en medio de la calzada e intentó darse a la fuga a pie.
La persecución fue breve: los uniformados lograron interceptarlo a menos de cien metros. Sin embargo, el arresto no fue sencillo debido a la actitud violenta del sospechoso, quien intentaba manipular desesperadamente un morral de tela que ocultaba bajo su ropa.

Arsenal y estupefacientes
Al requisar el bolso, los agentes confirmaron el peligro al que se enfrentaban. Herrera transportaba:
- Un revólver calibre .38 largo (con numeración visible 339233).
- 5 municiones calibre 9×19 mm.
- Un cuchillo tipo serrucho.
- 26 cigarrillos de fabricación casera y dos envoltorios con una sustancia verde.
Personal de Drogas Ilegales corroboró que se trataba de marihuana, mientras que la División Criminalística determinó mediante peritajes que el arma de fuego estaba totalmente apta para el disparo.
Sentencia firme
Bajo la dirección de la Unidad Fiscal de turno, encabezada por el fiscal Cristian Gerarduzzi y el ayudante fiscal David Peña, el caso se resolvió mediante un acuerdo de juicio abreviado.
Ante la evidencia irrefutable, Herrera admitió ser el autor del delito de portación ilegítima de arma de guerra. Finalmente, la jueza María Gema Guerrero homologó el acuerdo y dictó la sentencia de 3 años y 6 meses, ordenando su traslado inmediato al Servicio Penitenciario Provincial.







