A medida que avanza la instrucción por el asesinato del joven de 18 años, la justicia de menores determinó que varios de los implicados no continuarán bajo arresto. La decisión generó malestar en la familia de la víctima, que reclama justicia por el hecho ocurrido en el interior del barrio Buenaventura Luna.
Un giro en la situación procesal
La investigación por el homicidio de Emir Barboza, el joven que perdió la vida tras recibir un disparo en el pecho durante un presunto enfrentamiento de bandas en Rawson, ha tomado un rumbo que sorprendió a la opinión pública. De los adolescentes que habían sido inicialmente vinculados y detenidos por el hecho, la mitad ha sido puesta en libertad en las últimas horas por disposición del Juzgado de Menores.
La justicia consideró que, basándose en las pruebas recolectadas hasta el momento y el análisis de las responsabilidades individuales, no existen elementos suficientes para mantener la medida de encierro sobre este grupo de jóvenes. No obstante, fuentes judiciales aclararon que los liberados continúan vinculados a la causa y sujetos a las normas de conducta impuestas mientras se completa el proceso.
El estado de la investigación
A pesar de las liberaciones, el núcleo de la causa sigue centrado en los sospechosos que permanecen detenidos, sobre quienes recae la sospecha principal de haber sido los autores materiales del disparo fatal. La policía y el Ministerio Público Fiscal trabajan en:
- Peritajes balísticos: Para determinar con precisión el arma utilizada y cotejarla con los restos hallados en la escena.
- Reconstrucción de testimonios: El hecho ocurrió en un contexto de gran confusión y violencia, lo que ha dificultado la obtención de relatos coincidentes por parte de los testigos presenciales.
- Análisis de redes sociales: Se investigan las comunicaciones previas al ataque para confirmar si se trató de una emboscada planificada o una disputa espontánea.
El reclamo de la familia y el dolor en Rawson
La noticia de las libertades fue recibida con indignación por los allegados de Emir. Para la familia, el joven fue víctima de una agresión injustificada y temen que la liberación de los sospechosos derive en un estancamiento de la causa o en posibles represalias en el barrio.
El crimen de Barboza ha dejado una marca profunda en el departamento de Rawson, volviendo a poner el foco en la vulnerabilidad de los jóvenes en contextos de violencia urbana y la necesidad de una respuesta judicial rápida que brinde garantías tanto a las víctimas como a la comunidad. Por ahora, el caso sigue abierto y se esperan nuevas medidas procesales para las próximas semanas.







