El dolor por la catástrofe ferroviaria ocurrida en la localidad española de Urda, en Toledo, sumó este jueves una nueva confirmación que enluta a nuestro país. Se trata de Agustín Randazzo (51), el segundo ciudadano argentino que permanecía desaparecido tras el violento impacto y cuyo cuerpo sin vida fue localizado tras intensas horas de búsqueda desplegadas por su círculo íntimo. Su fallecimiento se agrega a la confirmada pérdida de la joven sanjuanina Ana Martina Conte Grand (32), totalizando dos víctimas fatales de nacionalidad argentina entre los casi 70 muertos reportados por las autoridades ibéricas.
Randazzo, quien residía en la ciudad de Madrid desde el año 2002 y se desempeñaba en el área de comunicaciones, viajaba a bordo del octavo vagón de la formación de la empresa Iryo, identificado por los peritos como uno de los sectores más severamente dañados por la colisión. La noticia causó conmoción pública luego de los testimonios de su amigo cercano, el reconocido modisto y diseñador Roberto Piazza, quien durante la jornada había denunciado la desesperante falta de precisiones en los listados oficiales mientras la pareja y el hermano de la víctima recorrían nosocomios en Madrid buscando datos sobre su paradero.
La trágica confirmación fue dada a conocer a través de las redes sociales por integrantes de su entorno íntimo tras el reconocimiento formal en sede pericial. El episodio abrió severos cuestionamientos respecto del estado de mantenimiento del tendido de alta velocidad y el manejo informativo de la emergencia por parte de la administración del presidente español Pedro Sánchez, en un siniestro que conmueve profundamente a la comunidad sanjuanina por el impacto directo en familias de la provincia.








