El exjefe policial Manuel Adalberto Torres fue interceptado por una patrulla en la Ruta 20 mientras intentaba escapar. La víctima pidió auxilio al 911 tras sufrir dos ataques violentos en menos de 24 horas.
Un grave episodio de violencia de género sacudió la tarde de este domingo a la comunidad de Caucete. El protagonista es un hombre que, durante años, portó el uniforme para hacer cumplir la ley: el comisario mayor retirado de la Policía de San Juan, Manuel Adalberto Torres (62). El exfuncionario fue detenido tras una persecución policial, acusado de propinarle una feroz golpiza a su pareja.
Según los primeros datos que trascendieron de la investigación, el infierno para la mujer comenzó el sábado por la noche. Tras una discusión, Torres habría reaccionado con una violencia desmedida, atacándola a golpes. Sin embargo, el hostigamiento no terminó ahí.
Este domingo 12 de abril, en plena siesta, el agresor volvió a arremeter contra ella. Esta vez, la violencia fue aún mayor: los golpes de puño le provocaron heridas visibles y un profuso sangrado en la nariz. En un momento de desesperación, la víctima logró comunicarse con el 911 para pedir ayuda urgente.
Fuga y detención en el puente de 9 de Julio: Al advertir la llegada del patrullero a la vivienda, Torres no se entregó. Por el contrario, subió a su Volkswagen Vento y emprendió una huida a alta velocidad por la Ruta Nacional 20 con dirección al oeste.
Los efectivos policiales, tras encontrarse con la víctima en estado de shock y con el rostro ensangrentado, iniciaron de inmediato la persecución. El operativo cerrojo dio sus frutos a pocos kilómetros, a la altura del puente que une Caucete con 9 de Julio.
Al verse acorralado y obligado a descender del vehículo, Torres intentó utilizar su antiguo rango para evitar el arresto. Se identificó formalmente como comisario mayor retirado, una maniobra que no tuvo el efecto esperado. Bajo las directivas del fiscal de turno, los uniformados procedieron a esposar a su excolega y trasladarlo a la Comisaría 37ª.
Actualmente, Torres permanece alojado en los calabozos de dicha seccional, enfrentando una causa por lesiones en contexto de violencia de género. Mientras tanto, la víctima recibe asistencia médica y psicológica tras las traumáticas horas vividas.







