Tras admitir su responsabilidad en un juicio abreviado, Jorge Alberto Alcayaga recibió una pena de ejecución condicional por el fallecimiento de Francisco «Paco» Oller. El fatal episodio, ocurrido en pleno centro de la Capital, concluyó con una sentencia que incluye la inhabilitación para conducir por varios años.
Un fallo tras la confesión del imputado
La justicia sanjuanina dictó sentencia definitiva contra Jorge Alberto Alcayaga, el automovilista responsable del trágico siniestro vial que le costó la vida a un hombre de 78 años en las inmediaciones de la Plaza Hipólito Yrigoyen, popularmente conocida como «La Joroba». En una audiencia celebrada recientemente, el acusado aceptó su culpabilidad en un acuerdo de juicio abreviado, lo que permitió agilizar la resolución del caso.
La condena impuesta por el magistrado interviniente es de tres años de prisión en suspenso, lo que implica que el conductor no irá a la cárcel de forma efectiva, pero deberá cumplir con estrictas normas de conducta durante ese período. El acuerdo entre la defensa y el Ministerio Público Fiscal cerró una de las causas que más impacto generó en los vecinos de la zona céntrica.
Los detalles del fatídico siniestro
El hecho que motivó la condena ocurrió cuando el jubilado, identificado como Francisco Oller, intentaba cruzar la calle en cercanías del paseo público. En ese momento, Alcayaga, al mando de su vehículo, lo embistió de manera violenta. Pese a los esfuerzos de los equipos de emergencia que acudieron al lugar, las graves lesiones sufridas por el anciano resultaron fatales.
Durante la investigación, las pericias mecánicas y los testimonios recolectados confirmaron la imprudencia al volante por parte del sentenciado. La falta de cuidado en una zona de alta circulación peatonal fue el factor determinante para que la fiscalía encuadrara el hecho bajo la figura de homicidio culposo.
Inhabilitación y reglas de conducta
Además de la pena de prisión condicional, la sentencia establece una sanción administrativa de cumplimiento inmediato: Alcayaga quedó inhabilitado para conducir cualquier tipo de vehículo motorizado por el doble del tiempo de su condena. Esta medida busca retirar de las calles a quien, por su conducta negligente, causó una pérdida irreparable.
El fallo también obliga al condenado a fijar domicilio y someterse al control del Patronato de Presos y Liberados. Con esta resolución, la familia de la víctima cierra una etapa judicial, aunque el dolor por la tragedia ocurrida en uno de los puntos más transitados de la Ciudad de San Juan permanece latente entre los vecinos.







