La comunidad educativa de San Juan atraviesa horas de profunda incertidumbre y temor. En los últimos días, se ha registrado una preocupante proliferación de mensajes intimidatorios en diversos establecimientos escolares de la provincia, donde se advierte sobre supuestos tiroteos, lo que ha encendido todas las alarmas de las autoridades y de los padres.
Lo que comenzó como un hecho aislado en una institución específica, ha comenzado a replicarse bajo una modalidad similar: inscripciones en los baños, notas anónimas o mensajes que circulan rápidamente a través de grupos de WhatsApp y redes sociales. En muchos de estos escritos se fijan fechas y horarios específicos para los presuntos ataques, instando a los alumnos a no asistir a clases.

Ante esta situación, el Ministerio de Educación y el Ministerio de Seguridad han activado los protocolos de emergencia vigentes. En varios establecimientos se ha reforzado la presencia policial de manera preventiva y se han llevado a cabo requisas y operativos de control para garantizar la integridad de los menores y del personal docente.
Desde la Dirección de Gabinetes Técnicos Interdisciplinarios señalaron que, si bien muchas de estas amenazas terminan siendo falsas alarmas o «retos virales» que surgen en internet, la obligatoriedad es tratar cada caso con el máximo rigor legal. De hecho, ya se han iniciado investigaciones judiciales para rastrear el origen de los mensajes, advirtiendo que los responsables o sus tutores en caso de ser menores podrían enfrentar serias consecuencias penales por intimidación pública.
Por su parte, los padres expresan su angustia. «No sabemos si es una broma de mal gusto o algo real, pero ante la duda, el miedo se apodera de todos», manifestó una madre a la salida de un colegio céntrico. Muchos colegios han decidido flexibilizar las faltas mientras se normaliza la situación, mientras que las autoridades piden calma y responsabilidad a la hora de compartir información no oficial que pueda generar pánico innecesario.







