Un grave episodio de violencia intrafamiliar y ataques contra bienes públicos terminó con una dura sentencia para Guillermo Mario Morales, un empleado minero de 41 años. Tras un raid de agresiones que incluyó amenazas de muerte a su pareja, un intento de incendio y destrozos en un patrullero, la justicia sanjuanina decidió enviarlo directamente al Penal de Chimbas.
Ataque de furia y amenazas en el barrio UPCN
Los hechos se desencadenaron el pasado 1 de abril en una vivienda del barrio UPCN. Según consta en la investigación, Morales regresó a su domicilio cerca de las 6 de la mañana en estado de ebriedad, lo que inició una fuerte discusión con su pareja. La situación se volvió crítica horas después cuando el hombre comenzó a arrojar objetos y amenazó a la mujer para evitar que llamara al 911, advirtiéndole que «se arrepentiría» si lo denunciaba.
Intento de incendio y resistencia a la autoridad
Ante el peligro inminente, la víctima logró salir de la casa y alertar a la Policía. Morales se atrincheró en la vivienda y cumplió parcialmente su amenaza de prender fuego el lugar: cuando los efectivos de la Comisaría 7ma ingresaron por la fuerza, encontraron un foco ígneo en la habitación de uno de sus hijos, afectando una almohada y parte de un colchón. El agresor fue reducido tras una violenta resistencia, pero su furia continuó dentro del móvil policial.
Destrozos millonarios en el patrullero
Una vez detenido y dentro del vehículo oficial, el condenado comenzó a lanzar patadas y golpes que causaron graves daños estructurales: rompió una ventanilla, deformó una puerta trasera y arrancó la reja de protección interna del patrullero. Por este motivo, además de la condena penal, la Fiscalía de Estado solicitó una reparación económica. Morales deberá abonar la suma de $1.000.000 al Estado sanjuanino para cubrir el costo de los arreglos del móvil destrozado.
Sentencia y medidas de protección
A través de un juicio abreviado, Morales fue condenado a un año y ocho meses de prisión de cumplimiento efectivo por los delitos de amenazas coactivas, daño agravado y resistencia a la autoridad. Al ser declarado reincidente, no podrá gozar de beneficios de libertad condicional. Asimismo, se dictaron medidas de protección para la víctima que incluyen la exclusión del hogar y una restricción de acercamiento de 300 metros, la cual entrará en vigencia una vez que el agresor recupere su libertad.







