Las autoridades judiciales de Perú confirmaron que el proceso de extradición de Tony Janzen Valverde Victoriano, conocido como «Pequeño J», ha ingresado en su etapa final. Tras la resolución de los trámites diplomáticos, el imputado quedó a disposición de la Justicia argentina y su traslado deberá concretarse en las próximas semanas bajo la supervisión de Interpol.
El procedimiento es el resultado de un trabajo conjunto entre el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N°2 de Morón, liderado por el juez Jorge Ernesto Rodríguez, la Secretaría N°8 a cargo del Dr. Ignacio Calvi, y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú.
Según informaron fuentes oficiales, se ha iniciado la fase de ejecución del proceso extraditorio. A partir de este momento, se abre una ventana de 30 días para coordinar la logística de traslado entre ambos países. Cabe destacar que el Gobierno peruano ya había autorizado la extradición pasiva luego del aval de su Corte Suprema; no obstante, el juzgado de Morón debió tramitar una ampliación del pedido para incluir nuevos delitos surgidos durante el avance de la investigación.
Valverde Victoriano enfrenta imputaciones por “homicidio agravado por premeditación, ensañamiento, alevosía y violencia de género”. Se lo señala como uno de los responsables principales de los crímenes de:
- Lara Gutiérrez (15 años)
- Brenda del Castillo (20 años)
- Morena Verdi (20 años)

Si bien la investigación lo posicionó inicialmente como el líder de una organización narco transnacional y autor intelectual de los asesinatos, nuevos indicios sugieren que respondería a un nivel superior en la jerarquía: Joseph Freyser Cubas Zavaleta, alias “Señor J”, quien es investigado como el presunto responsable de haber ordenado las ejecuciones.
Tras los asesinatos cometidos en el conurbano bonaerense, Valverde se dio a la fuga. Fue localizado y detenido diez días después en la localidad de Pucusana, al sur de Lima, mediante un operativo de búsqueda internacional.
Ante su negativa de entregarse voluntariamente en septiembre pasado, se dio inicio al trámite formal de extradición. Durante este tiempo, el acusado permaneció alojado en el Penal de Nuevo Imperial, en Cañete, una de las unidades penitenciarias de mayor complejidad en el sistema peruano. Con su llegada al país, se espera que la causa avance hacia la etapa de juicio oral para determinar las responsabilidades definitivas en este triple femicidio.







