El festejo por el triunfo xeneize terminó con dos detenidos en el Barrio Kennedy durante la madrugada de este lunes. Vecinos alertaron sobre múltiples detonaciones en la vía pública, lo que derivó en un operativo cerrojo que culminó con forcejeos y denuncias contra los implicados.
Detonaciones en medio de la euforia deportiva
Lo que debía ser una jornada de celebración futbolística se transformó en un grave incidente de seguridad en el departamento Santa Lucía. Alrededor de la una de la mañana, tras finalizar el Superclásico que consagró a Boca Juniors, los llamados al 911 comenzaron a multiplicarse desde el Barrio Kennedy. Los residentes de la zona informaron con preocupación sobre una serie de disparos de arma de fuego efectuados en plena calle.
Ante la gravedad de las denuncias, el personal del Grupo de Acción Motorizada (G.A.M.) se desplazó de inmediato hasta la intersección de calles Dorrego y Pedro Echagüe. Tras un breve rastrillaje basado en las descripciones aportadas por los testigos, los efectivos localizaron a dos hombres sospechosos que se encontraban en las inmediaciones.
Resistencia y agresiones al personal policial
Al intentar proceder con la identificación de los sujetos, la situación escaló en violencia. Lejos de acatar las órdenes de la autoridad, ambos individuos reaccionaron de forma hostil y comenzaron a agredir físicamente a los uniformados. Tras un breve pero intenso forcejeo, los agentes lograron reducir a los sospechosos y trasladarlos a la sede policial más cercana.
Poco después del procedimiento, un vecino del barrio se presentó espontáneamente en la comisaría para radicar una denuncia formal. Según su testimonio, uno de los aprehendidos fue efectivamente quien empuñó el arma y realizó las detonaciones durante el clímax de los festejos.
Investigación en curso por portación y atentado
La Justicia provincial ya tomó cartas en el asunto para establecer las responsabilidades penales de los detenidos. La investigación se centra en localizar el arma utilizada —que no habría sido hallada en el momento inicial de la aprehensión— y en caratular el hecho bajo los cargos de abuso de armas, atentado y resistencia a la autoridad.
Este nuevo episodio de violencia urbana vuelve a poner bajo la lupa la peligrosidad del uso de armas de fuego en contextos de celebraciones masivas, un flagelo que, en esta ocasión, afortunadamente no dejó víctimas heridas a pesar del riesgo corrido por los vecinos del Barrio Kennedy.







