La familia del gendarme sanjuanino, detenido en Santa Fe tras un episodio en el que dio muerte a un delincuente, denuncia irregularidades en los plazos judiciales. Tras el fallecimiento de la fiscal original, un nuevo funcionario solicitó seis meses más para «estudiar la causa».
La situación procesal de Fabricio Cortez, el gendarme detenido desde el año 2023 tras abatir a un ladrón en cumplimiento de lo que su defensa considera el deber, atraviesa un momento crítico. Lo que comenzó como una detención preventiva de dos años para investigación, se ha transformado en un laberinto judicial que mantiene al uniformado tras las rejas sin una sentencia firme.
En una entrevista reciente, José Alberto Cortez, hermano del gendarme, expresó su profunda frustración ante los micrófonos de Radio Colón. “Es una locura lo que está pasando”, afirmó, detallando la serie de infortunios y decisiones judiciales que han postergado la libertad o el juicio de su hermano.
Un proceso estancado
Según el relato de la familia, el plazo inicial de dos años de prisión preventiva vencía en marzo de este año. Sin embargo, antes de cumplirse, la fiscal original de la causa, Gisela Paolicelli, solicitó una extensión de un año argumentando que la investigación no había finalizado, a pesar de que la familia sostiene que ya se habían completado todas las instancias probatorias.
Tras el sorpresivo fallecimiento de la fiscal Paolicelli, la causa pasó a manos de un nuevo funcionario judicial. Lejos de agilizar el proceso, el nuevo fiscal solicitó recientemente una prórroga adicional de seis meses para interiorizarse en el expediente, sumando así más tiempo a una detención que ya superó los tres años.
El pedido de la familia
“Nosotros seguimos la lucha, la batalla. Nos hemos mantenido en cautela, al margen de los medios porque veíamos que todo iba bien, pero esto ya excede cualquier plazo razonable”, manifestó José Cortez.
El caso ha generado repercusión tanto en Santa Fe como en San Juan, de donde es oriundo el gendarme. Mientras la justicia santafesina se toma nuevos plazos para analizar la causa, Fabricio Cortez continúa bajo el régimen de prisión preventiva, una medida que, según tratados internacionales, no debería extenderse de manera indefinida sin un juicio que determine la culpabilidad o inocencia del imputado.
La defensa y la familia esperan que esta nueva prórroga de seis meses sea la última y que, finalmente, se dé paso a un juicio oral donde se puedan esclarecer las circunstancias del hecho ocurrido en 2023.







